Hola amiguitos, a mí la Semana Santa, como a Mr. Lombreeze, pues no me apasiona en ningún sentido. Salvo el vacacional. Claro, lo sencillo es marcharse a la playa.
Maaaal, ya que este año el frió y la lluvia a más de uno le han quitado las ganas. Luego añades los atascos y demás y se puede convertir en un verdadero fiasco las pocas vacaciones que se tienen, consiguiendo el efecto contrario el estar deseando volver a trabajar. Si quieres sufrir, no lo hagas de esa manera.
Os voy a contar lo que he hecho yo. Puede ser que os importe un pito. Os parezca banal...etc.
Lo podéis revisar, tomar ideas y no hace falta que sea Semana Santa. Si queréis huir de algo o esa visita familiar que no os convence. O desaparecer y esperáis que no sea peor el remedio que quedarse en casa. Podéis hacerlo cuando queráis.
Ya os he dicho que la “pasión” y la “penitencia” no es lo mío, por eso y gracias a que nos ponían alojamiento por la patilla, (importante para el bolsillo, pero no imprescindible) hemos estado en La Rioja. Donde mejor se come en toda España y con diferencia.
Si, el tiempo no nos acompañó. Pero bueno, tampoco es para tanto. Ya que del tiempo no vamos a decir nada.
Lo que os recomiendo son unos días de triunfo gastronómico. Esa sí que es una buena manera de penitencia. Digestiones duras y pesadas.
Si no queréis ir sólo al engorde, podéis mirar por internete vuestras bodegas favoritas. Riojanas siempre, ¿no?. Se puede reservar alguna visita guiada a esa bodega que por curiosidad siempre os ha interesado. O que no os importaría ver. Además quedáis como culturetas de vino, que siempre viste mucho claro. Y se aprende humildad.
Algunas cuentan con museo y todo. Y si se acerca alguna fecha señalada, pues te gastas algún euro en alguna botellita claro. Y dices que directamente lo has ido a buscar a la bodega.
También hay balnearios cerca, en
Arnedillo. Y sitios para descansar.
En principio, porque escaldarse y meterte seguidamente en agua fría, no es tampoco disfrutar y descansar. Los calambres y temblores, han de ser de angustia.
Así que hay un poco de todo para todos. Masocas que se inflan a latigazos. Pues qué mejor manera de auto flagelarse.
Bueno, sólo os daré cuenta de una gran zona, gastronómicamente hablando, no es por hacer propaganda, es que es barato y bueno, ya puestos a sufrir dejemos al bolsillo tranquilo.

Pueblo famoso, entre otras cosas por su industria en
Alpargatas de Esparto. Como las de Jesucristo. Si es que al fin y al cabo estamos hablando de la Semana Santa.
Bueno pues pasando a lo que sé, que estabais esperando, cómo sufrir.
Comenzamos con la repostería y las pastas en Cervera, buenísimas. Si es que en los pueblos pasa eso. Todas excelentes. Y que decir del pan… (Yo claro como no tengo pueblo…pues todo me sabe más rico, acepto muestras gratuitas de vuestros pueblos para comparar)
Ahí ya tenéis el desayuno. Hay que empezar poco a poco.
Los bares, pues muy interesantes. Uno de ellos, por poner uno de ejemplo, el Bolos.
Te puedes tomar tu vermú tranquilamente. Y simular que estas en un procesión, todos juntitos, bien arrejuntados. A parte de baratas las consumiciones, (el bolsillo siempre protegido) una barra llena de tapas. Pero nada de tapas cutres de huevo y gamba. Que si, que a todos nos gusta. ¿Pero no preferís un saco de setas y fuá por el mismo precio? ¿O un calabacín relleno, o espárragos trigueros o similares?. Aquí se ve el diseño gastronómico señores. Sabores que ayuden a notar el empacho, como algo todavía lejano.
Esto no lo digáis mucho por ahí. Es mejor preservar las cosas buenas, que luego va todo el mundo y se acabaron los buenos servicios y buenos precios. Esto ha de quedar como un secretillo entre nosotros.
Tenemos varios lugares, cercanos para seguir llenando la tripa y sufrir.
Os recomiendo el
Hotel Rural de Cervera. Aquí os podéis poner bastante a tope de comer. Posiblemente podéis salir rodando del restaurante. Cuidado, ya que esta al final de una pronunciada cuesta. No queremos emular las caidas de Jesús camino al Calvario.
En cuanto dejamos este lugar, es típico el echar la tarde tomando cafés y luego copas de vinos. Todo ello acompañado de tapas-fritanga gratuitas con cada consumición. Con lo que se hace ya la hora de ir pensando en cenar.
Yo os recomiendo para cenar el
Mesón de la Rubia. Eso sí, el lugar es un poco particular. No esperéis que os atiendan como a príncipes. En cuanto a refinamiento. Pero eso si, como reyes a la hora de empapuzaros de alimento.
Lo mejor es acudir cuando sepáis que no va a estar lleno. Ya que tienen la costumbre de ir rápido para que desalojen si tienen gente esperando. Curioso sitio, te ponen de entrante lo que ellos quieren, como ellos quieren y en la cantidad que ellos quieren. Si le echáis cara, le puedes pedir que te traigan algo de lo que te ha gustado para repetir. (Tranquilos, luego hablo de la cuenta) Únicamente te dan a elegir el segundo y el postre. Jejejeje, os sorprenderá. Y a la hora de pagar más. Ya que da igual lo que bebas y comas, ya que normalmente el precio esta cerrado.
Igual que te sirven te cobran, ya que al final también te puede cobrar más o menos lo que al dueño le parece. (26-28€ por persona).
Si queréis sitios caros, también los hay. Por ejemplo el
Maher. Para penitentes totales. Que no sólo les es suficiente con el sufrir del cuerpo. El del bolsillo también es una liberación, que hay según que cargas…

Y nada, por la noche os pegáis unos buenos copazos, en alguno de los muchos bares de la calle principal. Sí, los mismos que por la mañana te daban tapas, ahora son locales de copas. Se puede incluso disfrutar de algún cante, tipo saeta, de los feligreses mas fervorosos. Incluso animaros y comparar los cantes de cada uno.
Luego para los más delicados que no quieran sufrir la penitencia de estas jornadas, pueden hacer senderismo, turismo de ir andando a muchos sitios, la peligrosa caza del caracol, también hay jornadas truferas y seteras.
Lo dicho, si tenéis oportunidad o curiosidad. Este sitio es interesante. Como muchos otros supongo. Pero yo os hablo de este, por que he estado.
¿Que tal vuestra semana Santa?