Pixar ha creado una nueva obra maestra del cine titulada "Up". Hace llorar de emoción a los amantes del cine romántico y disfrutar en su butaca a los amantes del cine de aventuras. Consigue divertir a los locos bajitos que, ajenos a todas las lecturas que nos lanza el film a los más talluditos, se lo pasan pipa con las peripecias de sus protagonistas. Ha tenido la valentía de dar el papel protagonista a un anciano que lleva casado con su amante esposa muuuuuchos años pese a lo que se siguen adorando y necesitando como los protagonistas de "Dejad paso al mañana". Y, en definitiva, hace recobrar la fe en la Industria del Cine a todos los amantes del 7º Arte en este año 2009, uno de los más horrendos que recuerdo.
Especialmente gustará a los fieles al Cine Clásico del Hollywood de los años 30 y 40, porque huele a Capra y hasta a Curtiz, y suena a Alfred Newman gracias a la genial banda sonora de Michael Giacchino.
Los genios de Pixar homenajean, una vez más, al glorioso cine mudo de Chaplin y Keaton con algunas escenas memorables en las que no se escucha ni una sola palabra. Se puede afirmar ya que "Up" es lo mejor que le ha pasado al cine en 2009 y tiene pinta de que ningún otro trabajo la desbancará del n.1 este año. Un 10 para la película número 10 de la mayor factoría de satisfacciones cinéfilas de la última década: PIXAR.
Los "actores" de "Up" también miran nostálgicos hacia el Hollywood dorado de las grandes estrellas que no sabían lo que era el Actor´s Studio ni falta que les hacía. Su virtual protagonista, Carl Fredricksen, es la viva imagen de nuestro adorado Spencer Tracy en p.e. "Adivina quién viene a cenar esta noche". Y etc, etc.
Pero, según ha confesado Pete Docter, -director de "Up", uno de los creativos de "Monstruos S.A." y guionista de "Toy Story" o "Wall*E"-, el personaje de Carl Fredricksen está inspirado en gran parte en la figura de Joe Grant, una leyenda de la animación clásica de la Disney que nos dejó hace 4 años a la edad de 97 primaveras debido a un ataque al corazón que le pilló trabajando en su estudio.
En 1943 Mr. Grant participó en la cinta ganadora de un Oscar:
Corto de animación de propaganda antinazi protagonizado por el pato Donald y que os invitamos a ver hoy, dentro de nuestro Año Gusano WWII, para recordaros lo malos que fueron los nazis y lo grandes que son los genios de Pixar, de la Disney y tantos otros artistas cuyos nombres casi nunca recordamos.
Mira por donde, Mr lombrezze apuntaba el otro día que le había gustado la peli del Quentin. Pues nada oye, en el mundo gusano queremos conocer todo de primera mano al igual que hicimos con la premiere alemana de "Iron Man". (Aquí para el que no se lo crea). Mundo Gusano estuvo allí.
Pues ahí estamos, sufriendo pero consiguiendo traeros al verdadero Quentin. Al golferas. Mirad como se agarra el pájaro. Jajajaja, tanto tanto y luego no aguanta los tragos. Abajo lo podéis ver en su salsa...
No os puedo contar el argumento de su próxima pelicula, (nos pidió que guardáramos el secreto), pero mirad qué cara de satisfacción puso cuando le di una idea para una historia de un mundo consumido y desolado, donde solamente sobreviven una lombriz y un curilla...
Es que se parte el muchacho. Eso sí, se mostró muy interesado por la adaptación al cine de "El Salitre de las botas de Pockollock" y se llevó un manuscrito de MrLombreeze para estudiarlo.
Nada más. Pero sabed que, a partir de ahora, Quentin Tarantino también lee este blog (eso prometió al menos).
"Con un sentimiento de admiración y orgullo observé los hechos heróicos del pueblo de Leningrado... Todavía tengo que escribir el final de la sinfonía. Podría describirlo con una sola palabra "VICTORIA". Nunca he dedicado ninguna de mis obras, pero esta sinfonía pretendo dedicarla a Leningrado. Cada una de sus notas, todo lo que he puesto en ella, está ligado a mi ciudad natal y a estos históricas días de su defensa."
Ya hemos comentado alguna vez que lo único con lo que podemos consolarnos tras la terrible Segunda Guerra Mundial es con la esperanza de que nunca se repita nada parecido y con las múltiples obras de Arte que durante o después de la contienda se crearon y se siguen creando relacionadas con esta masacre que se llevó por delante a 60 millones de personas. En el géro de la Música Clásica incluso se creó un nuevo género musical: la sinfonía de guerra.
Y quién sinoShostakovichpodía haber creado la mejor de ellas, la sinfonía n.7 "Leningrado" de 1942, compuesta por el músico ruso en su ciudad durante el sitio alemán que duró casi tres años, donde perecieron más de 1.000.000 de civiles y medio millón más de soldados soviéticos, machacados sin piedad por el incesante bombardeo de la Wehrmacht nazi.
Un asedio que es otro ejemplo (malo) de alianza de civilizaciones (civilizaciones un poco cabronas en este caso): junto a los nazis combatieron los fineses que querían recuperar los territorios perdidos tras la Guerra de invierno con la URSS. Y también TACHÁN TACHÁN, los españoles!, toma ya. Los voluntarios anticomunistas de la División Azul integrados en el XVI Ejército Alemán lucharon contra el Ejército Rojo dentro de la operación"Luz del Norte". Más de 2000 españoles murieron. (Un tío abuelo mío estuvo allí y sobrevivió. Otro día os cuento su historia., porque hay que reconocer que al margen de ideologías, hay que tenerlos cuadrados para irse voluntario a luchar a Rusia)
La sinfonía fue un éxito inmediato. Sus primeras interpretaciones están llenas de anécdotas. En la propia Leningrado solamente quedaban 15 músicos de la sinfónica de la ciudad y se licenciaron provisionalmente a músicos que combatían en el frente para completar la formación. En Londres asistieron más de 60.000 personas. Y un avión voló sobre Europa con la partitura microfilmada para que Arturo Toscanini pudiera estrenarla en Nueva York. La sinfonía "Leningrado" se divide en cuatro movimientos de los cuales, el primero, Allegretto, el más extenso, es probablemente una de las páginas musicales que más se identifican con la "música de guerra", al evocar Shostakovich con sus notas y en un continuo crescendo, el implacable avance de las tropas alemanas y su inminente llegada a la ciudad que los zares llamaron San Petesburgo. Hasta 12 veces se repite la marcha dando lugar a uno de los pasajes más famosos de la música del genio ruso. Aquí tenéis el pasaje de la invasión.
Disfruten ahora de un fragmento del Adagio de esta maravillosa sinfonía a la que a veces se tacha de sobrevalorada y que el mismo Béla Bartók encontraba algo absurda. Pero a nosotros nos encanta la música del camarada y héroe del pueblo Dmitri Shostakovich. Y se nos pone el vello de punta...
Capítulo XIV. Primer ensayo general de "Il mio poleo" con Lucía de Tamerlán y su engendro mecánico.
Aunque había costado un dineral enmendar la carencia visual de Lucía de Tamerlán, el Primer Ministro Konsultas asistió encantado a los ensayos de "Il mio poleo" de Vinelli. Todo parecía ir bien y los cachivaches de Flaghertty impedían que la soprano acabara copulando con el primero que se le cruzara o, todavía peor, acabara incrustada en un instrumento de viento-metal. Lucía se movía de manera algo artificiosa pero lo compensaba sobradamente con su exquisita calidad vocal. En ningún momento pareció que hiciera falta conectar a la corriente eléctrica los cables que unían su corsé metálico a los raíles del techo. Además, el costosísimo generador de Flaghertty todavía estaba siendo fabricado en las factorías angoleñas de la compañía “Westmithsmore and Brothers”, inventores del molinillo de café que ya era conocido en medio mundo como "westmihsmorianillo".
Dos días antes del último y definitivo Ensayo General Final, (E.G.F.), previsto para el 2 de Noviembre de 1902, una enorme grúa de 700.000 toneladas instalaba los dos potentes generadores W&B en un edificio anexo al Teatro de la Ópera. Supervisaba la operación Jonas, el criado de Flagertthy, de quien recibía precisas instrucciones, -como no-, de manos de "Feligerio", el caballo muerto de Konsultas, que se había ofrecido voluntario para servir de enlace entre Ingeniero y mayordomo.
Un selecto grupo de la creme de la creme del grupo más exquisito de la Alta Sociedad imperial fue invitado al E.G.F. que fue ceremonialmente magistrado por Konsultas y su mano derecha en el asunto, el tenor Vladimir Kolenko, cuya espesa barba adornó para la ocasión con guirlaches de Venezuela y madreselvas de alondra de Turquía.
Cuando Jonas, minutos antes del estreno, consultó a "las dos K"sobre la necesidad de encender o no los generadores W&B, Kolenko le respondió: "ah, amigo Jonas, ¿acaso no soy yo un simple soñador de sueños?, ud. es el experto. En sus manos dejo tan secundaria decisión". Tras lo cual, se comió un guirlache venezolano que colgaba justo de la punta de su barba. Jonas, dubitativo, mandó llamar a "Feligerio" para que corriera raudo y veloz a consultar con Flaghetty, pero fue informado de que el Primer Ministro Konsultas iba a asistir al ensayo sentado sobre su caballo muerto, como siempre hacía. Jonás decidió finalmente ceñirse al plan original que incluía los 100.000 voltios que eran capaces de generar los W&B. Aunque solamente los emplearía en caso necesario, es decir, si los raíles y ataduras de la soprano no bastaban para llevarla por el buen camino escénico.
Todo fue bien hasta el Acto IV.
En la "escena junto a la fuente rusa"Prifrigia, reina de los Malakeos, canta quejumbrosa una hermosa aria titulada "Per que sonno tan putta?", ("cuánto me gustan los hombres"), que dice así:
Per que sonno tan putta, per que fogliare tanti, Sin Vastos sei perdutta, Io voglio antipasti. Si io fuera beatta, non metteria tanto, E como una fumatta, subiria presto y alto.
"Per que sonno tan puta".
Vladimir Kolenko había mandado construir para esta escena una fuente de madera de nogal en cuyo interior se alojaba un tanque de 50.000 m3 que llenó de tiburones de Malasia y pirañas mediterráneas, amén de otros muchos peces que no sobrevivieron a la voracidad de estas dos exóticas especies, ("a veces pienso que Kolenko es tonto" diría Konsultas a propósito de este hecho). Cuando Jonas vio que la de Tamerlán se acercaba peligrosamente al mortal estanque, temeroso de que la integridad física de la soprano corriera peligro, decidió activar los generadores, y seguidamente 100.000 voltios recorrieron el cuerpo de Lucía de Tamerlán reduciendo sus carnes y grasas, en cuestión de segundos, a un montón de cenizas malolientes que compartieron agua y fuente con los cadáveres de tiburones y pirañas electrocutados por la fuerza imparable de los generadores W&B.
Generadores W&B. Museo de la Ciencia de Ciudad del Cabo.
Días después, el inventor Flaghertty, camino del cadalso acusado de electrificación en masa, comentó emocionado al verdugo:
- De seguro que la Tamerlán experimentó el más intenso orgasmo que jamás un ser humano haya sentido en toda la Historia de la Humanidad, - ¿Y los tiburones?, -preguntole el verdugo mientras le ajustaba la soga al cuello. - No amigo mío. Los tiburones no, ¿es que no sabe que los tiburones son escualos?.
Próxima semana: Capítulo XV. Buscando una nueva soprano: la diva Maria Poboski.
Y vuelven a España este mes de Septiembre. En nuestro país actúan el día 26 en Madrid y el 27 en Valencia.
The Cultes una de mis bandas favoritas de todos los tiempos. Hace casi 25 años los jóvenes rockeros a los que nos horripilaba el heavy light de los Whitesnake y cia o disfrutábamos los ACDC pero nos parecía que iban demasiado desaliñados y que eran demasiado macarras, encontramos la salvación en la lluvia de esta banda inglesa de look mucho más cuidado, voz solista bastante más melodiosa (Ian Astbury) y guitarrazos (Billy Duffy, excompañero de Morrisey en "The Nosebleeds") tan efectivos como los de la banda australiana, aunque ni de lejos llegaran al virtuosismo del maestro Young, Angus Young. Y encima sus canciones estaban chupadas de versionar.
Total, que durante la década prodigiosa de "The Cult" (1985-1995), esta formación nos dejó un buen puñado de grandes canciones y tres álbumes maravilosos e imprescindibles: "Love", "Electric" y "SonicTemple".
Si algún desdichado no conoce a "The Cult" puede hacer un cursillo intensivo comprándose el "Pure Cult: for Rockers, Ravers, Lovers and Sinners", un disco recopilatorio que incluye lo mejor del grupo. Imprescindible en cualquier cd-teca que se precie. Disco en el que se incluía este otro temazo: "The Witch".
Hoy vamos a daros mal con otra batallita de las que hicieron época. Hoy vamos a repasar la batalla de Stalingrado, primera batalla certificada que los nazis perdieron y en la que perecieron 250.000 soldados alemanes, muchos de ellos novatos de reemplazo que no habían combatido antes.
Todo empieza en el otoño de 1942. Hitler estaba asediando las ciudades de Leningrado (como el próximo lunes os recordará musicalmente MrLombreeze) y Moscú. Estaba a las puertas de estas ciudades, la conquista era segura pero costosa para las tropas alemanas. Entonces, en un momento de lucidez, Hitler decide desviar sus tropas hacia el sur, hacia los pozos petrolíferos rusos, ya que Alemania sólo disponía de las reservas húngaras. Y conquistar esos pozos también suponía dejar sin abastecimiento de combustible al Ejército Rojo.
Para dirigir semejante ofensiva se eligió a von Bock, un personaje de toda la confianza de Adolfo y que contaría con la mitad de las fuerzas alemanas bajo su mando directo. Esta fuerza estaría dividida en 2 ejércitos: El 6º Ejército, comandado por vonPaulus y el 4º Ejército Panzer por Hoth. La idea era muy buena y todo iba saliendo a la perfección. El 13 de septiembre estaba la ciudad de Stalingrado a puntito de caer. Sólo 2 ejércitos soviéticos se mantenían a duras penas en la orilla del Volga. Pero von Paulus dudó demasiado en decidirse a dar el golpe de gracia: tardó 2 días, durante los que el Ejército Rojo se recompuso y se hizo fuerte en la ciudad.
Al ver lo que había sucedido, el Alto Mando alemán decidió arrasar la ciudad con la aviación. Más de 600 aviones se dedicaron a destrozar toda la ciudad, convirtiendo todo en escombros que, paradójicamente, dieron la oportunidad a los rusos de esconderse entre esas ruinas "construídas" por la aviación nazi y tocar las narices a los boches cuando entraron.
El ejercito alemán estaba mucho mejor preparado, pero en una ciudad como Stalingrado esta ventaja no le servía, ya que todo era emboscadas y trampas. Los alemanes llamaron a la ciudad "la picadora": los combates se libraban casa por casa, habitación por habitación. Y los rusos se movían tan ricamente por las cloacas. Así y todo, en Octubre el 70% de la ciudad estaba en manos alemanas.
Los rusos tenían al generalChuikov quien, siguiendo las órdenes de Stalin, rezaba sin parar: ni un paso atrás. A principios de noviembre los alemanes ya controlaban el 90% de Stalingrado, y los rusos se pusieron a usar francotiradores, cosa que volvía locos a los alemanes. Caían como pajaritos. Famosa la película donde relatan este drama, "Enemigo a las puertas" en la que se nos cuenta cómo un profesor de la Academia de Francotiradores de Alemania es enviado a dar una lección a los rusos.
Entonces el invierno más crudo y frío del siglo hace acto de presencia. Y un largo trecho de aprovisionamiento alemán de más de 2.000 km de distancia, convierte al ejército alemán en un monstruo con pies de barro. Los rusos se han reagrupado y recibido refuerzos. Están preparados para las inclemencias. El día 19 de Noviembre comienza el contraataque. Sabiendo que el ejercito alemán se componía de ejércitos de apoyo de italianos, de Rumanos y Húngaros, (estos 2 últimos enemigos de toda la vida). Realizan un ataque desde el norte y el sur en tenaza y consiguen aislar al ejército alemán. Los aliados de los alemanes, no presentaron una dura resistencia. Los soviéticos cortan los suministros nazis.
El ejercito Alemán sin munición, sin provisiones y totalmente aislado resiste. No obstante, piensan en romper el bloqueo y volver hacia sus líneas más atras. Pero Hitler le ordena que no lo hagan y promete suministros. Ojito a Goering, que se tira el moco y asegura que puede hacerlo como ya había hecho en otras situaciones, pero el caso que ahora se trata de 300.000 hombres. Pues nada, enormes cantidades de aviones se dedican a repartir suministros con escaso éxito. La maquinaria soviética ha alcanzado un nivel de producción monstruosos. Por cada tanque que destruyen los alemanes, ellos construyen 5. Y la aviación empieza a tener una gran experiencia derribando más de 500 aviones alemanes.
Esto supone que el ejercito alemán quede desahuciado y hambriento, muriendo y enfermando casi todos sus soldados. El 6º Ejército pide auxilio ya que la situación es desesperada. Con la ayuda del 4º Ejercito Panzer situado en el sur, planean abrir un pasillo para poder escapar. El 19 de diciembre los tanques se quedan a 45Km del 6º ejército y no pueden liberarlos de las oleadas de soldados y tanques soviéticos que, al estar congelado el Volga, llegan con más facilidad, dejando a los alemanes con únicamente 100 tanques. Los que están atrapados en Stalingrado disfrutan de una dieta de 60 gr. de pan y 15 gr. de azúcar diario. En Enero, sin posibilidad ninguna de victoria, los soldados nazis comienzan a suicidarse, obligando a Paulus a prohibir el suicidio entre sus hombres. Tenían como munición 1 cartucho diario...
Los soviéticos consiguen dividir a los alemanes en 2 grupos. Hitler entonces nombra a Paulus "Mariscal de Campo", manzana envenada, ya que ningún Mariscal de Campo alemán se había rendido jamás en toda la Historia. A Paulus le quedan dos opciones: luchar hasta el final o suicidarse. Es el 31 de Enero. Le quedan 90.000 hombres, von Paulus se rinde. Los alemanes que resistieron atrincherados en una fábrica de tractores son machacados el 2 de febrero.
Sólo 5.000 prisioneros alemanes conseguirían llegar vivos a Siberia. Los desertores y los vencidos serán tratados por igual por los soviéticos. Los supervivientes tardarían entre 13 y 14 años en volver a su hogar.
Son muchas las voces que se han alzado pidiendo que servidor, MrLombreeze, -contraviniendo su política de no intervención en el saturadísimo mercado bloggero del cine de estreno-, se pronuncie sobre la nueva película de Quentin Tarantino, "Malditos bastardos". Venga pues, al grano: No se la pierdan. Es imperfecta. No es cierto que dure mucho, de hecho le falta metraje para exprimir todos los suculentos personajes que desfilan, en ocasiones, demasiado fugazmente. Pero este año no está la cosa como para hacer ascos y puede que hasta acabe colándose en el top 10 de 2009.
Antes de opinar sobre este film quiero manifestar que me ha dejado un poco turulato el que casi todo el mundo se haya subido al carro de conceder mérito, loor y gloria a la elección de actores con la misma nacionalidad que sus personajes. Ahora resulta que a Hamlet solamente lo pueden interpretar actores daneses y que Burt Lancaster no interpretó bien al Dr. Ernst Janning. Por cierto, Tarantino ha alardeado mucho de su internacional reparto que, según él, da veracidad a una historia fantástica, (toma contradicción), pero sin embargo, no tenemos constancia de si alguno de los 8 bastardos es judío...
Dicho esto, Tarantino nos ofrece otra película de historias que convergen (en este caso dos). La trama está narrada, otra vez, en forma de episodios o capítulos filmados cada uno de su padre y de su madre, con lo que la magia del comienzo va apareciendo y desapareciendo como el Guadiana a lo largo del extenso metraje. La mejor manera que se me ocurre de reseñar esta película es comentando, por separado, cada uno de sus capítulos.
Capítulo I. 9/10
Una de las cosas más bonitas que yo he visto en un cine este año es el comienzo de "Malditos batardos". Me predispuso a ello escuchar durante los créditos iniciales "Las hojas verdes del verano" (versión hilo musical), la hermosa canción que Dimitri Tiomkin compuso para "El Álamo" de John Wayne. Esta especie de prólogo en el que se nos presenta la figura del malo-malísimo interpretado por la auténtica estrella de este film, -el desconocido y televisivo actor austriaco Christoph Waltz-, es un homenaje al spaguetti western y por ende al Western, un género al que Tarantino debe tanto o más que a su adorado y horripilante cine made in HongKong. La llegada del Coronel nazi Hans Landa (el mencionado Waltz) a la granja lechera de Perrier LaPadite (magistralmente interpretado por Denis Menochet, cuya indumentaria no desentonaría en una peli de granjeros contra ganaderos) a ritmo de la música de Ennio Morricone, me hizo pensar que estaba a punto de ver una obra maestra del cine. Me estaba sabiendo el asunto a comienzo de "Raíces profundas" y, sobre todo, al arranque de "El bueno, el feo y el malo". Qué gran duelo de pipas en plan "yo la tengo más grande" y qué hermoso homenaje a la famosa escena del oscuro umbral de "Centauros del desierto".Este capítulo es sencillamente perfecto. No le pongo un 10 porque necesito verlo de nuevo cuando se me baje el subidón.
Capítulo II. 7/10
Tras la magistral presentación del malo, llega el capítulo gamberro con el tono que yo creo que todos esperábamos que iba a reinar en esta película. Aqui, un grupo de 8 soldados judeonortemaericanos, liderados por el teniente Aldo "Apache" Raine (Brad Pitt) y conocido con el sobrenombre de "los bastardos", se infiltra en la Francia ocupada por las tropas alemanas con el fin de asesinar cuantos más nazis mejor. Simple y directo.
Claro, solamente la idea de que hubiera podido existir semejante proyecto nos pone muchísimo y compartimos con Tarantino la pasión por la violencia, (ésa que no se cree nadie), y el gusto por machacar cabezas nazis con bates debéisbol. En fin, una gozada de aroma clásico con toques de cómic donde Hitler parece un malo del castillo de Grayskull.
BradPitt está pasadísimo en su papel pero hace mucha gracia, es un histrionismo positivo, como el de "Pozos de ambición". La pena es que pese a dar título al film la presencia de los bastardos demuestra luego ser casi secundaria.
Capítulo III. 6/10
Una vez presentados héroe y villano, llega el momento de la presentación de la primera trama y de "la chica". En este capítulo abandona Tarantino la estética de western y bélica de los dos anteriores para darse un paseo por el mundo de Hitchcock en el que es el más flojo de todos los capítulos, porque la sobriedad del maestro del suspense todavía le queda algo grande al brillante Quentin. El homenaje incluye una escena de "Sabotaje" de Alfredito. Una historia de casualidades, conspiraciones y venganza que supone un cambio de ritmo que me descolocó (y aburrió) en demasiadas ocasiones con demasiado Apfelstrudel y demasiada nata de por medio. Daniel Brühl está pesadísimo y entran ganas de matarlo.
El amor por el cine que destila este capítulo es incuestionable y le hace subir algún puntillo entre los más cinéfilos.
Capítulo IV. 8/10
Es éste el capítulo más tarantiniano, en el buen sentido, de todos. Y no me refiero a la violencia ésa que escandaliza tanto a algunos niños-burbuja hipersensibles, ni a los homenajes y referencias de cinéfilo friki, (que a mí ya me agotan y que en el caso de este film son interminables como bien nos recuerda our friend Charly Ramone), sino a esas escenas de diálogos larguísimos que constituyen para el que esto escribe la verdadera marca de agua de la casa Quentin Tarantino y que cuando son brillantes dan a luz a momentos memorables ("Toby.¿Toby Wong?¿Toby Wong?¿Toby Wong?¿Toby Chan? El puto Charlie Chan. Tengo la polla de Madonna en mi oido izquierdo, y la chinita Toby nosequemas en mi oido derecho."), pero cuando son redundantes ("Death Proof") se convierten en insoportables.
Afortunadamente aquí son brillantes y la mega escena de la taberna alemana es sensacional. Esto es 100% made in Tarantino. Lo mismo que la típica situación mexican stand-off que tanto nos gusta a Tarantino y a mí. Destacamos el papel del teniente británico Archie Hicox interpretado por Michael Fassbender con una elegancia maravillosa. Y por supuesto al veteranísimo y súper actorazo Rod Taylor con su cameo de Churchill. Lo de Mike Myers es penoso. Diane Kruger está muy bien.
Capítulo V y último. 7/10
Estamos ante el más estilística y argumentalmente batiburrillado de todos los capítulos. Incluye un desconcertante comienzo de videoclip ochentero a ritmo de David Bowie.
A mí me resultó difícil digerir los indudablemente divertidos momentos de enredo a lo Ernest Lubitsch de "Ser o no ser" que protagonizan los tres falsos italianos, seguidos de frenéticos, (de "Frenesi", Alfred Hitchcock, 1972), estrangulamientos nazis sumarísimos. Pero bueno, así es el tremendo cóctel final que nos propone Mr. Tarantino reescribiendo la historia de la WWII con un, de nuevo, gamberro revisionismo histórico que da un gustazo tremendo, porque cualquiera pagaría por ser Eli Roth, (aka "el oso judío, aka "el golem"), en esa escena.
La coda final nos muestra la moraleja de la película: fue una pena que tantos y tantos malditos bastardos nazis se quitaran el uniforme al final de la WWII para ocultar que onceuponatime ellos fueron unos asesinos sin entrañas.
Recapitulando y dejando atrás el regustillo ése de "lo que pudo haber sido y no fue" que deja esta película, procedemos a puntuarla en plan examen de la E.G.B.: 9+7+6+8+7 = 37, dividido entre 5 = 7,4 gusanos puntos para "Malditos bastardos" que redondeamos a 7,5 por la estupenda banda sonora que toma prestada Tarantino, (quien no pudo contratar a Ennio Morricone), de las de unas cuantas películas del gran maestro italiano y que cierra la película, acertadísimamente, a ritmo de tarantela.
Pues sí. Pero con mucho menos azúcar. Tom Hanks me cae muy bien, pero es que Anthony Quinn es uno de mis 10 actores favoritos. Pocos han sabido interpretar como él una cantidad de registros y géneros tan variados como el gran Antonio Reyna, aka Mr. Quinn (1915 - 2001).
Animado por el éxito de "Doctor Zhivago" (1965), -obra maestra de David Lean-, el productor italiano Carlo Ponti encargó otro intento de megahit, coproducido europeamente en plan epopeya contemporánea para MGM, al director francés Henri Verneuil, cuyo armenio nombre original era Achod Malakian, (bastante más chulo por cierto). O sea, otra historia de amor enmarcada en los difíciles años de la devastadora Segunda Guerra Mundial, uno de nuestros subgéneros favoritos como ya demostramos aquí.
La película está basada en la novela homónima del escritor rumano Constantin Virgil Gheorghiu, "La hora 25", (no confundir con la obra maestra de Spike Lee"La última noche / The 25th hour", ni con el programa de la SER).
Película y novela nos cuentan la historia del joven Johann - Jannos Moritz, un campesino rumano, un hombre sencillo de gran corazón, casado con la bella Suzanna, (la bella Virna Lisi), a la que pretende, (bueno, lo que pretende es tirársela), el malvado jefe de la policía local, el capitán Dobresco. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que los nazis pasan por la colaboracionista Rumanía, el jefe de policía consigue que Johann sea apresado por los nazis y falsamente acusado de ser judío, siendo detenido y trasladado a un campo de trabajo. A partir de aquí el inocente y bonachón Moritz experimentará en sus carnes, muy a su pesar, los desastres de la guerra que, bajo su ingenua mirada, se nos antoja todavía más absurda y cruel.
“…aquellos hombres no estaban muertos. Oscilaban entre la vida y la muerte. Por espacio de un momento parecían vivos y en el segundo siguiente habían entrado ya en la muerte. Y en algunos momentos, estaban muertos y vivos al mismo tiempo. No ocupaban espacio. El espacio estaba eliminado, muerto”
Delirante es el momento en el que la comunidad judía de Budapest niega su apoyo a Jannos puesto que él es en realidad cristiano ortodoxo. Toma ya. Y especialmente curioso también es el tragicómico episodio en el que es "rescatado" de un campo de concentración alemán por un doctor nazi convencido de que su cráeno es el arquetipo ideal del súperhombre-súperario. Su rostro será portada de la revista nazi Signal y cuando llegan los americanos a liberarle.., ya no cuento más.
Basada en parte en hechos reales, la historia, que parece una mezcla de las de Tolstoi y Kafka, nos muestra lo ruines que podemos llegar a ser casi todos nosotros en situaciones extremas. Y digo casi, porque los espíritus puros, los niños y la gente como Johann Moritz o mi padre nunca se pervierten y se convierten en supervivientes natos.
La hora 25 contiene también una hermosa banda sonora de colores rumanos, donde, como no podía ser de otra manera, se escucha el cimbalón, uno de los instrumentos folklóricos más hermosos del mundo. Compuesta por el gran Georges Delerue (habitual de Truffaut y ganador del Oscar en 1979 por Un pequeño romance). Mirad qué bien que os la he subido al youtube. Recuerdo que la vi por primera vez cuando yo era muy chiquitín y lloré con el agridulce final en el que aprovechan para meter un poquito de caña, (ya entonces), a los reporteros listillos. El conmovedor reencuentro del protagonista con su esposa y el cariñoso gesto de Anthony Quinn hacia ese pequeñín rubio, hijo de Suzanna y de soldado violador soviético, me tocaron la fibra entonces y lo sigue haciendo tras cada visionado.
“Le ordenaban sonreír; pero no podía… Aquello era el final. No podía resistir más. Ningún hombre hubiera podido resistir más.”
Me encanta esta película. No llegaron a la maestría de David Lean, pero les quedó bien hermosa. Qué final. Maravilloso.
Valoración: Muy buena. Creo que no está editada en dvd. Alucinante. Por cierto, no hagáis caso de la sinopsis que dan los de filmaffinity porque es un delirio tremendo.
Capítulo XIII. El engendro mecánico de M.A. Flaghertty.
Vladimir Kolenko y Lucca Portaglioni fueron recibidos en la extravagante mansión de las afueras de Toulouse del Ingeniero Flaghertty por Jonas, su fiel criado, un tipo alto y de aspecto distinguido cuya formación intelectual tenía poco que envidiar a la de cualquiera de los nobles de la Corte Imperial. El frío recibimiento de Jonas no era sino un pálido reflejo de la indiferencia que, en general, sentía el ingeniero e inventor Flaghertty por el mundo del artisteo y la farándula a cuyos miembros calificaba de "soñadores de sueños", lo que le parecía una redundancia absurda. "Yo sueño artefactos", exclamaba a menudo. Si Flaggerthy no hubiera sido en otra época amante de Portaglioni, posiblemente nunca hubiera recibido a Kolenko.
"¿Nadie de los responsables del montaje pensó que en algún momento la ceguera de Madame de Aquitania podría dar problemas?", preguntó sarcásticamente Flaggerthy mientras preparaba una pipa de tabaco balinés "Mario", respondió Portaglioni, "ésa no es la cuestión ahora. Necesitamos tu ayuda. ¿Vas a prestárnosla o no?".
"Por supuesto que lo haré, mi querido Lucca. Por supuesto que lo haré. Tus pretéritas habilidades de amante sodomita bien lo merecen". Comentario con el consiguió sonrojar tanto a Kolenko como al cariacontecido director de coros. "Venid, os voy a presentar a unos amigos", añadió.
M. A. Flaghertty
En uno de los 27 laboratorios que incluía la mansión Flaghertty, el ingeniero les mostró uno de sus últimos inventos: un engendro electromecánico que ayudaba a ratones ciegos de laboratorio a salir de complicados laberintos. El mecanismo era muy sencillo. Sobre el techo del recinto se colocaban una serie de guías dispuestas de tal manera que reproducían el recorrido laberíntico. El ratón estaba atado a estas guías. A partir de ahí, las zonas del laberinto que no llevaban a ningún lado tenían sus paredes o suelos electrificados, con lo que, gracias a la metodología de aprendizaje por ensayo y error, el invidente ratón acababa por descubrir la salida.
- Necesitarán ustedes tantas plantillas en el techo como escenarios tenga la ópera, -dijo Flaghertty. - Pero, en el escenario no hay paredes, y el suelo también es pisado por el resto de los componentes del reparto, - objetó Kolenko. - Sustituiremos la electrificación del modelo que están viendo de suelos y paredes por la electrificación de las propias guías del techo que transmitirán corrientes eléctricas a madame de Tamerlán cuando se dirija al lugar equivocado a través de sus ataduras. Ataduras que, en su caso, serán metálicas e irán conectadas a un corsé que, además, realzará sus senos. - ¿Y qué potencia habrá que aplicar al cuerpo de madame de Tamerlán?. - Extrapolando los datos obtenidos con mis experimentos con ratones, yo diría que aproximadamente unos 100.000 voltios. Esto le producirá un ligero y agradable cosquilleo que, además, empitonará los pezones de sus ya realzados pechos. Dos jugosos melones gloriosamente coronados por dos hermosos garbanzos aureolados cual cabeza de Madonna renacentista. - Pero Ingeniero, ese voltaje.., ¿no resultará peligroso?
Esbozando una sonrisa que denotaba superioridad intelectual, M.A. Flaghertty respondió:
- Ni mucho menos. Todo lo contrario. Es más, la corriente eléctrica va a provocar una estimulación de su zona genital aumentando el flujo sanguíneo de la vulva y provocando la erección del sonrosado clítoris. Seguramente alcanzará el paroxismo histérico una media docena de veces por representación lo que aliviará su problema de histeria femenina, dolencia que es, sin duda, el gran mal de nuestro siglo. Por poco dinero más puedo añadir al corsé una prolongación metálica de la rabadilla que finalizará a modo de gancho, quedando alojada en su sphncter ani y que estimulará su útero eficientemente. Evidentemente, madame de Tamerlán necesitará, por razones higiénicas, ponerse enemas antes de cada representación. Aunque si madame es clismáfila convencida el placer será todavía mayor con lo que su afinación será perfecta, alcanzando, de esta manera, altísimas notas como ninguna otra soprano de similares cualidades podría alcanzar jamás.
Engendro electromecánico de Flaghertty.
Se hizo el silencio en el laboratorio, momento que aprovechó Flaghertty para encender su pipa de tabaco balinés y juguetear con las figuras de humo que salían de su boca. En una de ellas Kolenko creyó ver una escena lésbica en lo alto de la Torre Eiffel. Flaghertty sonrió de nuevo y dijo: "Mi mayordomo les dará los detalles y planos. Pueden pagarle a él. Gracias por su visita y adiós". Se dio media vuelta y desapareció dejando tras de sí otra figura de humo que pareció esta vez representar una bacanal romana. Kolenko, excitado tanto por lo que parecía ser la solución de su problema como por la detallada representación que Flaghertty había hecho del artefacto de Lucia de Tamerlán, no pudo resistirse a preguntar a Lucca Portaglioni de regreso a la capital:
-Lucca, ¿seguro que Flaghertty es homosexual?.
Fue entonces cuando Lucca le enseñó sus pechos y le respondió:
- Monsieur Kolenko, soy una mujer.
Lucca PortaglioniPróxima semana: Capítulo XIV. Primer ensayo general de "Il mio poleo" con Lucía de Tamerlán y su engendro mecánico.
Hoy viernes 18 de Septiembre, (San José de Cupertino, patrón de los estudiantes, sacerdote al que los animales profesaban una profunda admiración lo que demuestra el hecho de que las ovejas "escuchaban muy atentas sus oraciones"), traemos a nuestro blog en otro de nuestros alardes de vulgaridad, una broma fácil y muy poco original.
Pero es que tras leer esta noticia me lo han puesto a huevo y si no pongo este vídeo.., reviento.
"Hijo de puta" qué sonoridad, es el alfa y el omega de la vulgaridad. Cuando lo dices te quedas guay, porque hi-jo-depu-ta no tiene rival. "Gilipollas" es más coloquial y "cabronazo" reconozco que no está nada mal! pero hi-jo-de-pu-ta es especial porque es un concepto como mucho más global.
Ayer actuó en nuestra amada ciudad de Zaragoza el veterano cantautor Leonard Cohen, músico canadiense que, como podéis imaginar por su apellido, es desdendiente de judíos polacos y al que le ha envejecido la voz de la misma forma que a Joaquín Sabina.
No es que yo sea un súper fan de Mr. Cohen pero sus, para algunos míticos, dos primeros discos sesenteros me gustan bastante: "Songs of Leonard Cohen" (1968) y "Songs from a Room" (1969).
Es en este último trabajo de 1969 donde se incluye la canción que traemos hoy a nuestro blog: "The Partisan", un buen cover de una canción original de 1943, "La Complainte du Partisan", que es también otra preciosidad.
Disfruten primero de la versión orginal de Anna Marly, un personaje del que hablaremos más adelante en otro post porque sus peripecias en la Resistencia durante la WWII merecen la pena ser contadas.
Y a continuación, la maravillosa versión que Leonard Cohen tituló simplemente "The Partisan" y para la que modificó la letra, (además de traducirla al inglés), sustituyendo a "los alemanes" de la canción original por una más políticamente correcta expresión: "lo soldados". Cosas de la Historia. Una canción que, por cierto, suena al final de una película española muy digna, "El Lobo".
Enigmático título para la entrada de hoy. ¿Verdad? Como todos sabréis, estos "97 segundos" son los que se cortaron de emisión cuando el hombre conquistó la Luna. Corresponden a una transmisión del astronauta Neil Armstrong y sucedió el 21 de Julio de 1969.
Esta transimisión realmente tenía un bucle, que entonces como ahora, retrasaba la emisión en tiempo real. Es decir, que se retenía y nos llegaba con unos segundos más tarde como si de un vídeo se tratara. Qué casualidad que fue a través del centro de la NASA en Fresnedillas, (donde se realizaba el bucle), que se cortó la comunicación, ya que era en España donde se recibía la señal de lo que estaba sucediendo. ¿Se cortó?, ¿o bien no quisieron hacer público lo que pasó en ese corto periodo de tiempo?.
Pues de eso trata este libro. Los americanos disponían de la grabación original, la que si grabó lo que ocurrió. Pero entonces, ¿por qué no sabemos nada de todo esto?. ¿Por qué los americanos perdieron en España esas cintas?. Ahora lo podremos saber.
Espías de la KGB, antiguos dirigentes nazis, agentes de la CIA y del servicio secreto de Franco, todos ellos envueltos en la búsqueda de esta película donde se narran lo que no se nos dijo. Han pasado 40 años, un periodista especializado en teorías de la conspiración ha conseguido una pista acerca del paradero de estas grabaciones...
Un libro que lo tiene todo. Espías, asesinatos, gobiernos con grandes aspiraciones. ¡Incluso un platillo volante!. Pasando por la falsificación de documentos, disfraces etc... No os cuento más. Lo que tenéis que hacer es leerlo, claro, y entonces entenderéis cómo es todo esto posible.
Ángel Gutiérrez y David Zurdo nos lo cuentan en este entretenido libro de manera sencilla y entretenida, dando rienda suelta a su imaginación.
Una más que espectacular respuesta al enigma del corte de 97 segundos de uno de los sucesos más importantes del siglo XX.
Hola amiguitos. Más Música Clásica, que sé que os gusta mucho aunque se queden siempre los comentarios a zero- patatero.
Recordamos hoy en nuestro blog en este año en el que se cumplen 50 años desde que nos dejara Bohuslav Martinu, la figura de este grandísimo compositor checo, cuya infancia transcurrió subiendo y bajando escaleras de la torre de la iglesia de Santiago de Policka, su ciudad natal, en la que su padre ostentaba el cargo de vigilante de la torre de la iglesia mientras su madre se dedicaba a lavar la ropa de los nobles de la zona.
Es el gran Martinu una de las altas cumbres de la espectacular cordillera checa de compositores (Dvorak, Smetana, Janacek), al que la WWII obligó a ser ciudadano del mundo. Un compositor casi autodidacta con un dominio de la orquestación prodigioso que tras coquetear en París con el Impresionismo francés, quedó finalmente marcado por la música del compositor ruso Igor Stravinski, su mayor influencia musical.
Martinu desarrolló sin embargo una poderosísima personalidad propia tras asimilar a su música el sentimiento popular del folklore checo, apuntándose a un neoclasicismo con sabores y olores de las danzas y música tracionales de su país. Un compositor excepcional y uno de los mejores sinfonistas del siglo XX.
Vamos a escuchar ahora una de las 100 composiciones que, sin duda, me llevaría a una isla desierta: su Concierto - Rapsodia para viola y orquesta H337 de 1952. Un trabajo en el que podréis disfrutar de las excepcionales posibilidades de un instrumento que puede sonar como un violín o como un cello.
Quiero dedicarla especialmente, con todo mi afecto, a uno de mis mejores amigos cuyas obligaciones para con el mundo empresarial mantienen corpóreamente alejado de mí en la lejana Cipango. Va por ti, Martotti.
Sirva como homenaje también a los compositores checos Pavel Haas, Hans Krása, Viktor Ullmann y Gideon Klein, quienes murieron hace ahora 65 años asesinados por los nazis en Auschwitz. Pero como dijo Sholem Aleijem: " No importa cuan mal van las cosas, tienes que seguir viviendo, incluso si te mata.".
Mirad qué video tan bonito he colgado en el youtube para vuestro gozo y disfrute con el 1er Movimiento de esta obra. Y solamente dura 10 minutillos!. Si me queréis, escucharsen al menos el minuto que va desde el 01:58 hasta el 02:58 en el que el solista expone el tema principal.
Capítulo XII. El segundo intento de montaje de "Il mio poleo" de Vinelli con Lucía de Tamerlán, la soprano ciega.
El tenor ucraniano Vladimir Kolenko pormenorizó, incluyendo todos los detalles que pudo recordar, el fallido intento de 1880 por parte del empresario húngaro Niccola Krucenkude montar la ópera "Il mio poleo" de Vinelli. Quería con esto asegurarse de no repetir en este nuevo proyecto los errores del pasado. Terminado el relato, Konsultas le preguntó cuántas sopranos en el mundo existían en ese momento capaces de interpretar el papel de Prifiriga, reina de los Malakeos. Kolenko contestó, sin que en su tono se advirtiera la más mínima sombra de una duda, que solamente existían dos sopranos con las dotes vovales suficientes como para interpretrar a Prifrigia: la bellísima e invidente soprano Lucía di Tamerlán, una joven promesa del bel canto, y la consagrada diva de la escena operística María Pobovski, "la Pobo"."Vladimir, ¿cuál será la más barata de contratar?", "Señor Primer Ministro, sin duda, la cieguita Lucía di Tamerlán", "Ponte a ello mi querido amigo".
"La Pobo"
Dos meses después de esta breve conversación comenzaban los ensayos musicales de "Il mio poleo" cuyo reparto fue el siguiente:
Prifriga, reina de los Malakkeos (soprano): Lucía de Tamerlán. General Vastos Androstos (tenor): Bolondras McCormick Jr. Píspides, capitán holotante (barítono): Ben Kingston. Pomplona, criada de Prifrigia (mezzo): Agatha Georgingtong. Sociedad Coral de los Sudetes, dirigida por Lucca Portagglioni. Orquesta Filarmónica de la Ciudad de Osca (Perú), dirigida por el maestro Preston Yourcenis. Director escénico: Vladimir Kolenko. Coro infantil silente del Horfanato de Nuestra Señora de los Altos Vuelos.
Bolondras McCormick Jr.
Pese a la euforia que acompañaba a todos los componentes de este nuevo montaje, la ceguera de Lucía convertiría la primera semana de ensayos en una auténtica catástrofe musico-teatral. Unos pocos ejemplos demuestran cuan poco exagerada es esta afirmación. Al final del Acto I, durante la primera visita de Prifrigia al imperio cretense del general Vastos Androstos, los dos protagonista consuman su amor siendo Prifrigia cubierta, con ardor guerrero, por Vastos, pero...
1.- Lucía, el tercer día de ensayo, yació con Píspides, esto es con Ben Kingston, al que confundió, por error, con el propio Androstos. Tal era la implicación emocional de los intérpretes con la obra que decidieron que la cópula fuera, durante los ensayos, siempre real, con lo que el día de este primer error, Lucía exclamó en voz alta: "caramba, Bolondras, ya era hora de que lo hicieras como Dios manda". Comentario que provocó una rivalidad entre el tenor y el barítono que siguió hasta el día de la muerte de ambos dos.
2.- El cuarto día de ensayo, Lucía, advertida por Kolenko sobre el incididente del día anterior, antes de yacer con nadie palpó los genitales de los que le rodeaban y terminó yaciendo con Agatha Georgingtong, (más tarde justificaría este nuevo error por el "similar tamaño de volumen pélvico que encontró entre el pubis de Agatha y los genitales de Bolondras"). Esta escena tan lésbica, además de cambiar claramente la intención del libreto original del conde de Lanzattini, provocó calentruras excesivas entre los cantantes masculinos que sufrieron, como consecuencia de la desviación del torrente sanguíneo de la garganta al escroto, una subida general de su tono de 1/4 por encima de la partitura, provocando la indignación y cabreo del maestro Preston Yourcenis.
3.- El sexto día de ensayo, Lucía decidió confíar solamente en su sentido más desarrollado, el olfato. Y husmeando el ambiente terminó por lanzarse desnuda sobre lo que ella pensó que era el cuerpo de Bolondras McCormick Jr. pero que resultó ser una de las 700 tubas que componían el cuerpo viento-metal de la Orquesta. Lucía quedó incrustada en la tuba pero, convencida de que hacía lo correcto, siguió cantando durante varias horas.
Lucía de Tamerlán
Estaba claro que había que hacer algo con el problema de la soprano Lucía de Tamerlán.
Lucca Portaglioni, director de coros, sugirió a Vladimir Kolenko consultar al gran ingeniero e inventor Mario Antonutto Flaghertty quien había sido, según sus propias palabras, "el gran amor de mi vida".
Próxima semana: Capítulo XIII. El engendro mecánico de M. A. Flaghertty.
Seré breve en esta respuesta al post de mi admirado Doctor Q.
Doc preguntaba aquí: "¿Se puede medir la calidad de una película?". Y mi respuesta es:
Sí, evidentemente sí se puede medir la calidad de una película, pero lamentablemente NO POR CRITERIOS OBJETIVOS Y UNIVERSALES, con lo que los resultados de una medición serán tan poco objetivos tanto si le das muchas vueltas al asunto como si no le das ninguna. Por eso si contrastamos todas las listas célebres de mejores películas de la Historia, veremos que cada una es de su madre y de su padre y las tacharemos de "comerciales", "intelectualoides", etc, según nuestros propios criterios.
Un ejemplo conocido: la mejor película de los 90, resultado de una encuesta de la Cinemateca de Toronto entre las principales filmotecas y museos de cine del mundo, fue "El sol del membrillo". Que cada uno saque sus conclusiones
Pero en lo que estoy completamente en desacuerdocon Iván, -comentador invitado del Doctor Q. y origen del debate-, es en estos dos puntos:
1.-Ningún espectador aficionado ni crítico profesional, -individualmente o agrupados-, puede decidir si una película es buena o mala. Solamente el autor puede definirlo con su obra.
(?¿?). Esta afirmación es totalmente inadmisible porque estamos teologizando el debate llegando a conclusiones cuasi metafísicas del estilo "sólo el Creador, en su infinita sabiduría, comprende el Sentido de la Vida". El Cine sin espectador no existe y el espectador es soberano. Viva la Democracia y abajo la Aristocracia. Y no, esto que digo no es un consuelo porque lo que pasa es que yo desconozco las técnicas cinematográfica, porque resulta que sí que las conozco.
2.- Lo importante de una película no sea el qué cuenta sino cómo lo cuenta.
En mi opinión, es precisamente al revés. Y la primera sentencia me parece la de un mecánico y la segunda la de un artista que tiene algo que decir al Mundo. O sea, la diferencia entre un sastre y un modisto.
Si bien es cierto que Iván nunca negó en sus comentarios la importancia del componente emocional de la subjetividad de cada espectador, - bien sea éste un gañán, un aficionado, un experto o un teórico de la técnica cinematográfica-, el peso que le da al componente técnico es desproporcionado. Otorgándole además a este conocimiento el poder total sobre la nota final de la película que tampoco sabemos en qué unidad se mide, (yo propuse "fotogramos", con lo que una película que "pesara" 1.000 fotogramos sería la hostia). Él está hablando de otro nivel de disfrute del Arte del Cine, (¿superior?, ¿paralelo?), y afirma que su método es el único capaz de resolver la ecuación peli / buena = sí.
Yo, afortunadamente, me he librado de ese lastre desde hace unos años, después de leerme los escritos de Gubern, Faretta, Bazin y demás, porque diseccionar filmes comenzó a aburrirme.
Por otra parte, nadie puede negar la deformación en la percepción que un exceso de confianza en las lecciones magistrales de muchos teóricos provoca en el espectador, especialmente si uno es fácilmente impresionable por la verborrea académica y digiere mal las clases de la facultad.
Recordemos lo que le decía el gran Freedie (Terence Stamp) a la pobre Miranda (Samantha Eggar) en "El coleccionista" (William Wyler, 1965): "Me consideras imbécil porque no entiendo este cuadro de Picasso. Pero a ti te gusta Picasso porque en la Universidad te han enseñado que te tiene que gustar Picasso".
Y sí, cierto es que existen unas fórmulas narrativas que inventaron los clásicos y que siguen reconociéndose en el cine de hoy como ya conté aquí y aquí, pero su seguimiento no garantiza que el resultado final sea satisfactorio. Claro que estas fórmulas no son sino la extrapolación de las de la novela decimonónica. Especialmente, -como ya nos dijo Eisenstein hablando del cine de Griffith-, de las de Charles Dickens, (y es por esto que mi perfil contiene el comienzo de su "David Copperfield"). Y blablabla.
¿Por qué amaba Brahms los valses de J. Strauss Jr., compositor por el que profesaba una sincera admiración?. Os aseguro que Brahms sabía de música y que a ojos de un estudioso melómano las composiciones de Brahms le dan mil vueltas a las de Strauss.
Así que si queremos saber cuál fue p.e. la mejor película de los 90 podemos hacer dos cosas: Elegir la que nos salga de las narices ("Fargo"), o comernos el membrillo de Erice porque no los han dicho los Sabios de Toronto que es, como dice Hommer Simpson, la capital de Canadá.
Como siempre, el PIXARISMO (nuestra nueva religión), tiene respuestas para todo. Para la cuestión de hoy, una escena de "Ratatouille" que incluye una de las "magdalenasdeProust" más hermosas del cine reciente:
Quiero dedicar esta entrada aLucifer, Becario del Mal, al que concedemos hoy el título de "Arcipreste de la Condomina", en primer lugar por saber leer una partitura y en segundo lugar en agradecimiento a su magnífico comentario en la entrada de "Gran Torino" del Doctor Q. al que concedemos hoy también el título de "Duc de la Subtilité.".
Nada amiguitos, hoy volvemos con un tema que teníamos aparcado, porque como estábamos todos de vacaciones, pues no era plan. Vamos a revisar una serie de Batallas en la historia de las guerras de la Humanidad, que por su interesante desarrillo creo que es necesario conocer.
Hoy hablamos del Día-D. Pues claro, cómo no empezar con la más grande batalla ocurrida sobre este planeta. Los datos, brutales. Por la parte aliada se trataba del desembarco de más de 250.000 hombres y más de 50.000 vehículos para intentar tomar de nuevo la Francia ocupada y comenzar desde ahí, el camino hacia Berlín.
En principio, un único responsable: D. Eisenhower, valiente personaje que tomó la responsabilidad del éxito o fracaso de esta operación, la Operación Overlord, que en pocas palabras consistía en alcanzar la costa francesa, pero no por el sitio más cercano a Inglaterra, sino más al sur, unas 10 horas suplementarias de viaje. Toda una apuesta.
Más si cabe, conociendo al responsable de la defensa de esa costa. Ni más ni menos que Edwin Rommel. Este caballero se había venido de África para montar el Muro Atlántico con medio millón de soldados que se inflaron a poner impedimentos en las playas y a sembrar de nidos de ametralladora y búnkers a un muro desde la frontera de Francia con España, hasta llegar a Noruega. Esta empresa no fue nada fácil para los Aliados, ya que se llevaba muchos años intentando arreglar o mejorar las armas para que el desembarco fuera un seguro éxito. Desde ver qué tipo de defensas utilizaban los alemanes, si las playas aguantarían el peso de los blindados, etc. Poco a poco todos estos contratiempos se irían superando, llegando a la conclusión de que era mejor atacar al amanecer con la marea baja. Permitiendo acercarse a los nuevos vehículos diseñados para el desembarco. Con los erizos era imposible.
Curioso dato es el del semi-mafioso de Nueva Orleans que diseñó unas lanchas de desembarco la mar de efectivas, fabricadas de madera de caoba ni más ni menos. Con una capacidad de 36 hombres por lancha. Se diseñraron tanques capaces de navegar y moverse en un mar embravecido, de limpiar minas y abrir camino a la infantería hacia las cabezas de playa donde les esperaban las fortificaciones alemanas.
La idea era alcanzar cinco playas repartidas de la siguiente manera: 2 playas para los estadounidenses Utah y Omaha, y tres para británicos y canadienses Gold, Juno y Sword. Simultáneamente, las tropas del desembarco se acompañarían con una fuerza de 17.000 paracaidistas y planeadores silenciosos, para intentar mantener los puentes abiertos con el fin de que no se bloqueara la invasión. Sólo se enfrentaban a 200 millones de minas, erizos (las construcciones con forma de cruces metálicas que vemos en "Salvar al soldado Ryan"), alambradas no tensadas, multitud de búnquers y nidos de ametralladoras. Todo esto se programó para que ocurriera el día 5 de Junio, pero se pospuso por el mal tiempo al día 6, tras una aparente mejoría. Era el ahora o nunca. Unas cuantas horas antes del desenlace, Rommel se iría a Alemania para celebrar su aniversario con su esposa...
El convoy de armas y hombres partió unas 12 horas antes del desembarco. Los planeadores lo harían 2 horas antes de la hora decisiva.
Y comenzaría la batalla más grande conocida por la Humanidad. Los primeros en caer y los que sufrirían las bajas más cuantiosas serian los paracaidistas, lo que era ya previsto por los generales que contaban con más del 50% de bajas de estos soldados y más del 70% de los aviones que los transportaban. Los alemanes, al verlos, inundaron los campos para impedirles su movimientos, contando con que al ser atacados por un intenso fuego de baterías antiaéreas se desperdigarían.
Mientras tanto, las tropas se dirigían desde los buques a una distancia prudente de las defensa de costa los equipos de desembarco. Apoyados en todo momento con fuego naval, limpiando las minas de las playas, y creando cráteres para defensa de la infantería. Se dirigieron a la costa con diferentes resultados.
La peor parte se la llevaron los estadounidenses, en parte debido a que sus buques no se acercaron a la costa lo que se había estipulado, dejando a los tanques "anfibios" bastante más lejos de la costa y con mar gruesa, (estos tanques "anfibios" era en realidad un apaño, que no es que fueran muy efectivos en el mar. Se trataba de una lona que subían y así no se hundían), no alcanzando las playas con su artillería, lo que suponía dejar intactas las defensas alemanas. Como resultado, en Omaha no llegaron 27 de los 33 tanques previstos. Al menos las lanchas sí lo hiceron. Por creer que los tanques modificados británicos para la limpieza de granadas y alambradas era una frivolidad, los americanos no las implementaron en sus tanques, sufriendo una verdadera carnicería entre sus filas. Máxime si se compara con el éxito de las playas asignadas a los británicos, que "solamente" sufrieron 1.000 bajas en sus tres playas, comparadas con las más de 2.000 bajas que sufrieron los norteamericanos en Omaha.
La verdad es que debió de ser un infierno. Pero gracias al valor de muchos y a la sangre de otros tantos, se dio comienzo a la liberación de Europa por parte del Ejercito Aliado, (formado poramericanos y británicos sobre todo), de la locura de un cabrón de un solo testículo. Y los gusanos nos sentimos agradecidos
Veíamos y escuchábamos ayer mis canciones favoritas de los puestos 10 al 1. Vamos hoy con las 5 primeras. En el anterior post explicábamos las reglas de este meme al que están todos nuestros lectores invitados.
Número 5. "Yo te diré" de "Los últimos de Filipinas".
Hola amiguitos. Vuelta al cole. Ya es hora de poner deberes para que despierten vuestras neuronas agosto-vegetativas. Hoy en nuestro blog Meme de Cine en el que hay que elegir nuestras canciones de cine favoritas.
Reglas del meme:
Regla 1.- La película no puede pertenecer al género musical
Regla 2.- La canción tiene que ser cantada, bailada o escuchada por algún actor durante alguna escena de la película.
Regla 3.- La canción tiene que haber sido compuesta para la película.
Tolerancia de las reglas del meme:
Regla 1.- Tolerancia cero. Si es un musical, no vale.
Regla 2.- No valen las metidas con calzador, como el "You could be mine" de T-2. La presencia de la canción en la escena tiene que ser significativa.
Regla 3.- Sí valen las que, aunque no fueran compuestas especialmente para la película, se hayan identificado con ella de tal manera que en el subconsciente colectivo hayan quedado ligadas forever. Por ejemplo, el "What a wonderful world this would be"de "Único Testigo" o el "Cuban Pete"de "La Máscara". También valen las canciones populares como ésta de la maravillosa "El último atardecer":
Lo suyo sería encontrar al menos 5. Yo traigo 10. En esta primera entrega, mis favoritas del puesto 10 al 6. Mañana, las posiciones del 5 al 1. Todos los lectores de este post están invitados a unirse al asunto si la propuesta les parece interesante.
Comenzamos.
Número 10. "Amado mío" de "Gilda".
Número 9. "The Crying Game" de "Juego de lágrimas". No es original de la película, -Dave Berry la lanzó en 1965-, pero como si lo fuera.
Número 6. "If I had words" de "Babe, el cerdito valiente", obra maestra del cine. Tampoco es original. La melodía es de Saint-Säensy es una versión pitufada de una versión ochentera pero está claro que esta película la hace suya.