miércoles, 16 de diciembre de 2015

No todo en los 80 fue un horror. El ángel Cassiel de Wim Wenders.

Hubo un tiempo en el que fui un adolescente cinéfilo de los de videoclub de VHS y de los que no alquilaban una película "comercial " o "hollywoodiense" ni aunque me ahorcaran, salvo que aparecieran tías macizas. Un ejemplo de esta clase de honrosas excepciones:


A tope.

Afortunadamente, ese tiempo del que hablo coincidió  con... 
¡la ominosa década de los 80!
con lo que tampoco me perdí gran cosa.

Mientras algunos colegas de generación y filia proclamaban rey del cine alternativo a David Lynch o David Cronenberg, yo, horrorizado por los pueriles bodrios ochenteros de estos señores (los de los Davids, no los de mis colegas), tuve que buscar refugio en nuestro viejo y amado continente, y cuando en 198ytantos vi comenzar París, Texas...


... comencé a interesarme por la filmografía de un director alemán llamado Wim Wenders.

Alicia en las ciudades, En el curso del tiempo, El amigo americano, El cielo sobre Berlín y ¡Tan lejos, tan cerca! me hicieron proclamar, en aquel entonces, a Herr Wenders como el director más interesante de la década de los 80. 

Ahora me da pereza revisar si yo tenía razón o no porque me da pereza casi todo. Pero el caso es  que la otra noche soñé con el ángel Cassiel (Otto Sander) y he sentido el impulso de traer hoy a nuestro blog el comienzo de ¡Tan lejos, tan cerca! (1993), continuación de El cielo sobre Berlin (1987) y uno de los arranques cinematográficos que más me han impresionado ever. Inolvidable Cassiel encaramado en lo alto de la estatua de la Columna de la Victoria berlinesa. Nunca he sentido tantos deseos de ser creyente como viendo estas dos películas de Wim Wenders.

Más tarde Wenders se desinfló como un globo de helio, pero ésa ya es otra historia...
Disfruten de este momentazo, cima del Cine Intelectual (sea lo que sea lo que eso signifique):

8 comentarios:

David dijo...

No he visto todavía la de ¡Tan lejos, tan cerca! Guardaba muy buen recuerdo de la de "El cielo sobre Berlin" y... me dio pereza ponerme con la continuación (jaja).
A mí me da que otros directores me interesaban más que Wenders por aquellos años...pero eran más bien "clásicos".
Jo! Lo que sí recuerdo todavía es la reseña que hizo Ivá en El Jueves de la peli de "El cielo sobre Berlin" Que le había encantado. Que si te encontrabas a Wenders follando con tu mujer que qué ibas a hacer más que decir "si fuera otro igual lo mataba, pero ha hecho usted una película tan bonita...siga, siga". Qué bueno era Ivá.
A mí Cronenberg no me interesaba, Lynch sí. Pero siempre preferí al otro David. Al Lean. Y a mí en los ochenta me gustaba Spielberg. Y me sigue gustando. La de "El puente de los espías" (con guión de los Coen) está bien. No es ninguna maravilla, pero se ve con agrado, entretiene y te puede hacer discutir sobre lo que has visto, que no es poco.
Buenos días.
pd: Esa de Hardbodies no la he visto, pero dudo que la vea.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Yo también desarrollé una desconfianza por los Davids, sobre todo por Lynch.
Cronenberg ha hecho películas como Scanners, La mosca, La zona muerta.
Y una historia violenta. Películas que me han gustado.

Vi Las alas del deseo, también llamada El cielo sobre Berlín. Y me gustó.
Me gustó esa idea del angel enamorado, de una trapecista, que usa lo que se suponen alas de angeles. Y es destacable Peter Falk, como si mismo y al mismo tiempo un ángel hecho humano.
Tal vez sea para ver la secuela. Tu reseña invitar a verla.

Sañudos.

dvd dijo...

Esta entrada me ha llegado.
La cosa fue así: yo tenía como once o doce años, había tortilla de patatas en la mesa, ketchup, y todo lo demás. El salón oscuro, con la luz de la tele. Mis padres por fin callados (y eso era difícil). Cuando terminé de ver PARIS TEXAS me fui al cuarto de baño y me miré largo rato en el espejo. Me dije en voz alta "Qué pedazo de película acabas de ver".
Como digo, apenas once o doce años, y es la única fórmula que conozco para hacerte cinéfilo...

Rodae dijo...

¿Pero qué erais, anacoretas para la cinefilia? Dios, cuantas lagunas tengo, ya irrecuperables, ya los años no me alcanzan para ser cinéfila. Pues qué queréis que os diga, que yo en esos años, la saga de Indina Jones, Kárate Kid, Los intocables, Memorias de África, La Historia interminable, El lago azul (perdonen ustedes), El nombre de la rosa. Yo qué sé, éstas no desde luego. De Davids, Pasaje a la India en sala de cine (creo que esa da el nivel, si no el intelectual, al menos el artístico).

Como no estoy en la etapa del revisionado, ésta cae en primicia en las vacaciones, ¡qué pedazo de escena!

David dijo...

A ver Rodae, yo procuraba ver de todo. Joder, si veía hasta cine español porque un amigo era militante (jaja)...
A mí me encantaban las de Indiana Jones (ya he dicho que era fan de Spielberg), y la de Los Intocable también la vi en el cine, etc... Pero es que cuando tenía 14 o 15, aparte de la mi barrio, también salía con una cuadrilla de gente mayor (veinteañeros y treinteañeros) y claro, estos veían otras pelis y leían otros libros que me pasaban.
Con ellos fui a ver el estreno de "Senderos de gloria" (unos años más que mi tocayo, pero aparte de pensar "Peliculón" también pensé "no voy a hacer la puta mili ni de coña; insumiso pero ya! Para que luego digan que el arte es inútil o no cambia la vida de la gente). Y luego yo llevaba a ver a algún amigo de los de la cuadrilla del barrio a otras pelis. A uno le llevé a "La Naranja mecánica" y alguna otra mira, debo decir que todavía lo recuerda, porque cuando se encontró con mi madre y esta empezó a decirle lo inútil que era, lo mal que me había buscado la vida, etc, etc... mi amigo le dijo "bueno, no digas eso que tu hijo a mí me descubrió películas y libros que de no ser por él (ya digo que a mí me llegaban también por otros).
De todas formas, yo sí era un poco de los raritos, o anacoretas, como bien dices. En un viaje a Salamanca del insti, en lugar de irme de potes con la gente de clase (con la que no tenía mucha relación) me fui a ver las pelis de un ciclo que estaban dando de Eisenstein. "Alexander Nevski" y "Qué viva Mexico" me chiflaron.
Y sobre "El nombre de la rosa" tengo una anécdota buenísima... En clase de ética (que nos daba un cura del Opus) nos ponen la peli, y resulta que la escena de sexo entre Adso y la chica está cortada. La habían cortado de la cinta de vídeo. Yo había visto la peli un par de años antes en el cine y empecé a gritar "Censura! Esto es una vergüenza! No se puede consentir!" etc... Total, acabé expulsado de clase y no solo eso... no me dejó pasar a más proyecciones de películas (tampoco es que pusiera muy buenas, dicho sea de paso).

Rodae dijo...

No, si lo que nos diferencia son los motivos de "entretenimiento", yo es que me decanté por leer tochos y libros de filosofía (ahora hasta me asusto cuando leo los lomos). Y fíjate lo curioso, esa película nos vincula en anécdota. La referí un día en mi blog pero no la cité (le película). Resulta que un adolescente me dijo que él no podía ver esa escena porque se lo prohibía su religión (lo mismo que lo tuyo, integristas de la fe, el cura y el niño). Y mi respuesta fue: "hijo mío, pues mira para la pared". Eso es lo más ridículo que yo he visto en mi vida, ver a ese niño con la cara vuelta. Pero qué cosa más bonita era verles las caras a los demás chavales y chavalas. Buen finde a todos.

diego dijo...

Mi estimado amigo. Supongo que más por olvido que por intención, has dejado en el tintero mencionar el gran film " El vengador tóxico" Gran película, gran guion y un derroche de técnica y efectos especiales. Jajaja. Un abrazo. Diego

pseudosocióloga dijo...

A mi "Paris-Texas" me llegó y tengo pendiente la de Berlín.

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