Bienvenidos a De Gusanos y Lombrices. El voyeurismo bien entendido.

viernes, 27 de mayo de 2016

Hoy es el cumpleaños de mi hermana C. Frases de Cine: El Tercer Hombre.

"Él nunca se hizo mayor, 
fue el mundo el que envejeció en torno a él.". 
Anna Schmidt (Alida Valli) en  
El Tercer Hombre (1949, Sir Carol Reed, la mejor película de la Historia del Cine).

video

Alguien dijo que hay silencios muy elocuentes. El caso es que lo dijo Holly Martins (Joseph Cotten) en El Tercer Hombre (la mejor película de la Historia del Cine). Y si de silencios elocuentes hablamos, estaremos todos de acuerdo que el número 1 de ellos es éste. 
Feliz cumpleaños, hermanita. Nunca te hagas mayor.

lunes, 16 de mayo de 2016

30 Años de... El Sargento de Hierro (1986, Clint Eastwood).

No se equivoquen, en 1986 los fans de Tito Clint éramos todos una panda de ultraderechistas, misóginos, racistas, belicistas e imperialistas. Y esto fue así hasta Sin Perdón (1992); nadie había visto El aventurero de medianoche (1982) y casi nadie vio Bird (1987).

Veinte años después de El Sargento de Hierro, las nuevas generaciones se encontraron con un nuevo Tom Highway jubilado que tenía un Gran Torino y que les decía "morenos" a los negros de su barrio. Pero, qué cojones, no ibas a acusar de nada al tipo que había realizado Mystic River (2003) o Million Dollar Baby (2004) y que había humanizado a los hijosdelagranputa de los soldados japoneses de la WWII (los mismos que formaron el que fue, posiblemente, el ejército más cruel y sádico del siglo XX).

En fin.., no hay más comentarios. 
Disfruten de Tito Clint en todo su esplendor en la que ya es una película de culto. 
(Dios tenga en su gloria a Constantino Romero)...

miércoles, 11 de mayo de 2016

No me he muerto. Es que estoy de obras en casa.

Tranquilos, lo tengo todo bajo control como pueden ver en esta imagen en la que se demuestra que soy un fiera dirigiendo las obras en Mi bemol menor.


¡¡¡Volveré!!! 
Lo mismo que MacArtur y Terminator

No sé cómo terminará la cosa, pero lo que sí sé es que los albañiles pinchan a The Breeders con lo que son de fiar. El otro día les pillé escuchando esta maravilla y, claro, me convencieron de que el retraso de los plazos de ejecución eran normales y estaban totalmente justificados...


 

lunes, 18 de abril de 2016

The Witch - La Bruja (2016, Robert Eggers). Los miedos puritanos.

For what?. For the  Kingdom of God.
Para que luego digan que los hipsters no saben hacer Cine. Resulta que The Witch (La Bruja), una película de Robert Eggers, es un peliculón como la copa de un pino.

Un poquito de Historia by Mr. Lombreeze. Como ya dijimos aquí, Enrique VIII se inventó una nueva religión para poder tirarse a quien le diera la gana sin que el Papa de Roma le tocara las narices. Nacía así, con tan noble propósito, la Iglesia de Inglaterra, que ha sobrevivido hasta nuestros días lo mismo que el Catolicismo. Un horror (bueno, dos horrores). Pero por si los ingleses tenían pocos delirios religiosos donde elegir, surgieron otras variantes más fanáticas como, por ejemplo, el calvinismo. Los calvinistas eran anticatólicos, como buenos Reformistas, pero tampoco estaban del todo contentos con la nueva Iglesia de Inglaterra que les parecía demasiado mundana. A estos ingleses chalados les llamaron despectivamente “Puritanos” y cuando llegaron al punto de convertirse en un auténtico dolor de cabeza para la monarquía inglesa, les “invitaron” a que se fueran a tomar por Nuevo Mundo para que allí, bien lejos, materializaran su majadería de sociedad que se basaba, principalmente, en lo que decían las Sagradas Escrituras. Y esos fueron los famosos Pioneros que desembarcaron en la zona de la actual Boston a comienzos del siglo XVII dando lugar  a todas esas tradiciones yanquis que vemos en las películas de Jolibú.

La realidad es que los Puritanos angloamericanos vivían permanentemente acojonados por los indios, que los rodeaban por todas partes. Eso en el terreno carnal. En el espiritual la cosa no mejoraba porque también vivían permanentemente acojonados por el Diablo. Los indios, el hambre y el Diablo resultaron ser letales para estas comunidades pre Ilustradas. La amenaza del Diablo (que no existe, a diferencia de los indios y el hambre que sí existen) venía bajo la forma del cóctel conformado por los miedos puritanos, las fantasías adolescentes, el machismo, la represión sexual, las supersticiones caribeñas de los esclavos negros y etc, etc, que condujo a toda la zona de Nueva Inglaterra a vivir en un estado de histeria colectiva durante casi un lustro con episodios tan célebres como los Juicios de Salem, donde se acusaba a la gente de “brujería”, que era oficio de mujeres. Toma ya.


Bueno, pues aquí arranca The Witch, en la Nueva Inglaterra (América) de 1630, cuando una familia de ultra puritanos es expulsada de una de las colonias, lo mismo que los Puritanos habían sido expulsados, una década antes, de Inglaterra y por la misma razón: su radicalismo religioso. El caso que es que este matrimonio de fanáticos y sus cinco hijos encuentran un lugar perfecto para establecerse en una granja que terminan levantando al lado de un lúgubre y espeso bosque. Un día, el más pequeño de la familia, el bebé, desaparece. ¿Un lobo se lo ha llevado al bosque?...

The Witch: A New-Ingland Folktale es un Cuento de Terror para Adultos. Con estas tres palabras está todo dicho en lo que esta película se refiere: Cuento, Terror y Adultos. Está filmada en tono realista (muy poquito gore), con una hermosa fotografía, una realización clásica, un estupendo diseño de producción, una gran bso y unos actores entregados a esta terrorífica causa perpetrada por el debutante Robert Eggers (con look hipster, como decía al principio) que ha materializado en su opera prima toda la fascinación que el mundo brujeril ejerció sobre su infancia. 

Pero, ¿saben ustedes que es lo más terrorífico de The Witch?. Pues que muchas de las frases de los diálogos que van a escuchar en este, insisto, cuento de terror para adultos, son transcripciones de otras que fueron pronunciadas por seres humanos reales allá por el siglo XVII. Escalofriante. 


No se pierdan The Witch. Es muy buena.

miércoles, 13 de abril de 2016

Bluma Zeigarnik, Franz Schubert y otros desbarres gusanos.

Bluma Zeigarnik (1900-1988) era una brillante y joven psicóloga (de familia judía) que estudiaba en la Universidad de Berlín. Era brillante, era psicóloga, era psiquiatra, pero ya decimos que también era joven, así que, como a todos los jóvenes (normales), le gustaba salir de copas o de tapas o de salchichas o lo que sea que  hicieran los jóvenes en el Berlín de aquellos años para distraerse.

Ahora siento tener que decir a todos los hombres del mundo que las chicas se fijan mucho en los camareros. Y no solamente en los que hemos sido apuestos camareros, como yo, sino incluso en los que no lo son tanto. El caso es que la joven señorita Zeigarnik estaba fijándose en un camarero cuando se percató de un curioso fenómeno que hasta entonces le había pasado inadvertido oculto bajo tanto atractivo físico: un camarero podía recordar una gran cantidad de pedidos pendientes y sin embargo apenas recordaba los platos que acababa de servir. Gran conclusión a la que llegó una gran inteligencia. Porque esto es como lo de los pinzones de Darwin que, según quién sea el que lo mire, la cosa acaba de una manera u otra. Mirando pinzones Darwin formuló la Teoría de la Evolución y yo, que soy un chorlito, hubiera llegado, como mucho, a la conclusión de que "los pinzones vuelan" (si es que vuelan, que no lo sé).

Intermezzo: Aprovecho para enviar todo mi desprecio a los creacionistas recordándoles que la Teoría de la Evolución no es una hipótesis sino una Ley.

Así que lo que hizo Bluma después de observar fue enunciar el Efecto Zeigarnik (qué modesta), según el cual y teniendo en cuenta que "cada intención trae consigo una cantidad de energía que se agotará únicamente al concluir la tarea que la originó", los humanos recordamos mejor las tareas pendientes que las completadas. 

La aplicación cinéfila de todo este rollo es el recurso del Cliffhanger (Continuará...) que se inventaron los escritores de novelas pulp para mantener el suspense de sus relatos y que más tarde aplicaron a sus creaciones los cineastas, los realizadores de tv e incluso los novelistas pesados que no paran de recordarnos que a Harry Potter no hay quien lo mate.

Pero yo, que soy tanto como vos, lo que recuerdo muy bien es la Sinfonía n.8 "Inacabada" de Schubert compuesta en 1822  en 2 movimientos en lugar de en los 4 clásicos. ¿Por qué la recuerdo tan bien?, ¿por estar inacabada como dice el Efecto Zeigarnik?. No (porque no lo está), la recuerdo maravillosamente bien porque es una de las mejores y más perfectas sinfonías de todos los tiempos. 

domingo, 3 de abril de 2016

Música Poética. Mañana (1894) de Richard Strauss.

Y mañana el sol volverá a brillar;
y por el camino que yo recorreré,
nosotros nos reuniremos otra vez, los bienaventurados,
en el seno de esta tierra que respira la luz del sol.

Y a la inmensa playa, bañada por olas azules,

bajaremos despacio y silenciosamente,
calladamente nos miraremos a los ojos,
y sobre nosotros descenderá el mudo silencio de la felicidad.

Joder.., cuesta leerlo en voz alta sin emocionarse (intenten hacerlo mientras suena la música que les enlazo).

En fin...

Morgen!, lied (canción) de Richard Strauss (posiblemente el más hermoso lied compuesto ever) con texto del poeta John Henry Mackay

Mackay se suicidó en 1933, diez días después de que la quema de libros de los nazis en el Instituto para la Investigación Sexual.

Nadie canta a los nazis ahora (nadie con alma, of course) pero nosotros hoy seguimos cantando, gracias a la música de Richard Strauss, las hermosísimas palabras de Mackay.

Con todos ustedes, la versión orquestal en la voz de la insuperable Renée Fleming, una rubia de Pensilvania.

lunes, 28 de marzo de 2016

Palabra de Sevillana. Huellas Que Se Van. (María Jiménez, 1976).

Mi hermana mayor, M. fue (y sigue siéndolo, pero voy a escribir de pretérito porque esto va de nostalgia) una fanática seguidora de la hoy día extravagante cantante sevillana María Jiménez

María Jiménez fue una folclórica deslenguada que en sus canciones hablaba de follar cuando casi nadie en España hablaba de follar en sus canciones. Esto hay que reconocérselo. Pero ojo, que también versionaba a Silvio Rodríguez o Amancio Prada (disfruten de esta estupenda versión suya).

El caso es que M. era (y es) la hermana mayor, así que era también la dueña del radio-cassette y sometió al resto de sus 5 herman@s a una tiranía musical que rozaba la crueldad intolerable. Luego le pasó el testigo a mi hermana R. que nos martirizó con lo peor de Julio Iglesias. Más tarde yo tomé el control respaldado por mi incipiente poderío físico y por mi demostrada superioridad intelectual, y abusé de mis herman@s sometiéndoles a sesiones interminables de Radio Futura o Chaikovski. El último en coger el testigo, o sea el radio-cassette que ya incorporaba lector de cd, fue el pequeño J. quien, cual crepuscular cowboy, cantaba solitario, mientras vagaba por el estucado pasillo, las canciones de The Jam, RHCP o RATM. Pero nadie le hacía caso porque mis padres ya estaban viejos y cansados y el resto de los hermanos estábamos jóvenes y pletóricos. Cosas de tardanos.

Lo cierto es que toda mi familia se conoce al dedillo (y a la fuerza) la discografía completa de María Jiménez y creo estar seguro de que casi todos recordamos la mayoría de sus letras. Ahora que soy talludito, cada día miro más hacia atrás sin ira pero con nostalgia. Es decir, de María Jiménez sigo odiando muchísimos de sus temas que considero horripilantes (sobre todo los que hablaban de follar) pero reconozco que hay unos cuantos que me gustan mucho. ¿Motu proprio o adoctrinamiento forzoso?. Quién sabe. 

Uno de mis favoritos es éste que traigo hoy al blog (puede que para sorpresa de muchos) titulado Huellas Que Se Van.

Comienza con una extraordinariamente larga y misteriosamente electrónica introducción de dos minutos y medio que va languideciendo hasta que es interrumpida por la desgarradora voz de una joven María Jiménez de 26 años.

A ver si les gusta esta rumbero-aflamencada canción que forma parte de mi infancia como si de la banda sonora de mi Cuéntame particular se tratara, y que contó con la colaboración de un arreglista de lujo, el guitarrista Paco Cepero (casi nada). 

miércoles, 23 de marzo de 2016

A propósito de la fe. The Ledge (2011, Mathew Chapman).

La película no es buena pero tiene sus momentos. 
Éste es, posiblemente, el mejor de todos.
Feliz largo puente para todos aquellos que puedan disfrutarlo.

martes, 8 de marzo de 2016

El Nuevo Nuevo Testamento (2015, Jaco Van Dormael). Si las Mujeres Mandasen...

¡¡¡Dios existe y vive en Bruselas!!!.


¿Y por qué no?. No me parece una creencia más delirante que las de la mayoría de las que proponen las religiones actuales. El caso es que el catolicismo no es una religión muy feminista que digamos. "Esa puerta esta cerrada". No lo digo yo, lo dice el Papa (y el Papa guay, no cualquier Papa).

Y es que Todo empezó regular desde el momento en el que…

"El Génesis según MrLombreeze"

... Dios, aburrido de haber creado la Naturaleza que no es sino un espectáculo frío y muerto (como el espacio exterior) o cruel (como los animales carnívoros), decidió crear al Hombre a su imagen y semejanza, de lo que se deduce que Dios tiene escroto. Esto es una Verdad como un Templo. El Hombre, no menos aburrido de ver gacelas, nutrias, amapolas y chorradas por el estilo, le pidió a Dios una compañera (pero sin escroto) para poder dedicarle poemas, óleos y sinfonías y darle sentido a las estúpidas gacelas, nutrias, amapolas y a todas las demás chorradas por el estilo. Así que Dios, arrancando al Hombre una costilla (primera prueba de su sadismo), creó a la Mujer y a los poco días le endosó la responsabilidad del Pecado Original, recurso con el que el Creador nos tiene agarrados por los huevos y que es, también, el primigenio estigma machista que sirve de justificación divina para someter a la mujer y reducirla al papel de esclava y/o puta. 

El resto del Antiguo Testamento es una recopilación de barbaridades, hasta que aparece el hijo jipy de Dios con su revolucionario mensaje de “ama a tu enemigo”. Pero ésa es otra historia que terminó también regular.

Padre (macho alfa, barba blanca), Hijo (macho jipy, barba jipy) y Espíritu Santo (¿efebo asexuado imberbe?). La Madre y la Hija no caben en la Santísima Trinidad. Pues bien, en la película El Nuevo Nuevo Testamento Dios vive en Bruselas. Su hijo mayor se marchó hace mucho tiempo de casa. Dios es un cretino que va siempre en bata y chancletas, solamente ve los deportes en la tele, bebe cerveza, anula a su esposa como persona y maltrata a su hija pequeña de 10 años. Un machote.


Para combatir su tedio existencial, Dios se encierra en su habitación de juego y se dedica a torturar a la Humanidad. Le envía ébola, polio, esclerosis lateral amiotrófica, adrenoleucodistrofia, diabetes, sida, asma, accidentes, catástrofes naturales, partos con dolor, hambre, miedo, miseria, fieras y etc de todas cosas que hacen nuestro mundo innecesariamente menos hermoso y que, como dijo Camus, nos llevan a concluir que, o bien Dios no existe o bien Él es, en realidad, el sádico y colérico tirano que describe, detalladamente, el Antiguo Testamento. En fin, lo cierto es que los pobrecitos humanos vivimos acojonados por la idea de la incertidumbre del momento de nuestra muerte. Dios lo sabe y lo explota en su beneficio.

Partiendo de todo lo anteriormente expuesto (o eso creo yo), Jaco Van Dormael nos ofrece en El Nuevo Nuevo Testamento, una comedia que es un cruce entre Amélie y El cielo sobre Berlín. Casi nada. Entiendo que el resultado pueda resultar indigesto tanto por considerarlo superficial como por trascendente (según se mire). No es mi caso. No quiero contar nada más de la trama y solamente añadiré que quiero recomendar hoy, un día tan feminista, El Nuevo Nuevo Testamento porque, es, también, una película muy feminista que reflexiona, un poquito, acerca de la cuestión del papel de las mujeres en las religiones mayoritarias de nuestro planeta. O cómo es posible que las religiones ninguneen a la mitad del planeta y se queden tan panchas.

Es una sátira amable, poética, agridulce, surrealista y divertida. No se la pierdan. 
Sale Catherine Deneuve. Hela aquí en su maravilloso esplendor otoñal:



El realizador belga Jaco Van Dormael, responsable de El Nuevo Nuevo Testamento, es un gran melómano (ya lo demostró en Las Posibles Vidas de Mr. Nobody), así que la película está adornada con un montón de ¡¡¡música clásica!!!. Vamos a quedarnos con uno de sus dos leit motivs principales (del otro ya hablamos aquí).

Los tres minutos durante los que suenan las notas del Acuario de El Carnaval de los Animales (1886, Camile Saint-Saëns) constituyen uno de los momentos musicales más extrañamente hermosos de todos los tiempos. Le sirvieron a Terrence Malick para los créditos iniciales de su magistral Días del Cielo (1978). Son maravillosos. Disfrútenlos ahora y recuerden ver El Nuevo Nuevo Testamento.

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