
Es que si una película te impacta tras un segundo o tercer visionado.., no es lo mismo, ¿no?, se intelectualiza la cosa. Por eso el cine francés no impacta. Es broma, es broma. Dos de los documentales más impactantes de la Historia son franceses:
Noche y Niebla (
Alain Resnais, 1955) y
La Sangre de las Bestias (
Georges Franju, 1949). Hagan click en los enlaces si tienen lo que hay que tener.
A ver cómo aclaro lo que quiero decir con mi particular concepto de "impactar". Creo que todos nos vamos a entender si lo ejemplifico con esta imagen:

Es
Sharon Stone en
Desafío Total (1990,
Paul Verhoeven). La película, vista en su día, no estaba mal (vista hoy es horrorosa). Era entretenida, tenía algunos FX buenos, salían
Chuache e Ironside, tenía una música potente (plagio de la bso de
Conan).., todo muy bien.., pero entonces apareció
el personaje de Sharon Stone vestida con unas mallas de lycra negra jugando al tenis. Al día siguiente, todo el mundo me hablaba del bicho que salía de las entrañas de un marciano, pero yo no podía escucharles porque yo babeaba recordando a Sharon Stone. Pues eso es impactar.
Esto no me impacta.

Esto es un travesti gordo comiendo caca de perro.
Provocación barata, lo mismo que casi todo el
exploitation.
En fin. Bromas aparte, en nuestra particular Historia del Cine seguro que todos recordamos un montón de grandes momentos y películas que nos impresionaron o marcaron durante unas horas, unos días e incluso para toda una vida. Obviamente
todo depende de a qué edad ves qué, por eso las películas que más suelen impactarnos son aquellas que hemos visto durante nuestra adolescencia. De todas formas, siento desilusionar a los lectores de mi generación porque no van a encontrar en mi selección
goonies, princesas prometidas, ETs, indianas ni regresos al futuro. Ya he dicho muchas veces que fui un jovencito de ínfulas cinefilo-intelectuales.
Anyway, basta de preámbulos nostálgicos. Con todos ustedes,
Diez Películas que me impactaron enormemente al primer visionado y que dejaron una profunda e indeleble huella en mi cinefilia (faltan muchas, como en toda selección que se precie, pero son todas las que están). No son disturbing, ni banned, ni extreme, ni shocking. No al menos en el sentido al que nos han mal acostumbrado los frikis. En orden cronológico (como siempre, de originalidad voy justito):
El Infierno, 1911.
Francisco Bertollini, Adolfo Padovan, Giuseppe de Liguoro,. No, no soy un esnob. ¿A que les ha impactado el primer fotograma que encabeza el post?. No me prejuzguen por incluír una película que tiene 100 años, no es una pose de cinéfilo erudito. La primera vez que la vi tenía menos de 80 años (la película).
El Infierno es una adaptación la
Divina Comedia de
Dante y su imaginería está basada en los impresionantes grabados que para esta obra realizó el gran
Gustave Doré. Sus efectos visuales siguen siendo impactantes consiguiendo que, todavía hoy, algunas de sus imágenes y escenas nos resulten inquietantes. Tecleen
"L´Inferno 1911" en el
Google Imágenes, denle al
Enter y me cuentan.
La Parada de los Monstruos, 1932.
Tod Browning. Si tuviera que elegir
mi película más impactante de la Historia del Cine, elegiría este
Freaks de Tod Browning. La vi por primera vez una oscura madrugada de hace muchos años sin saber absolutamente nada de ella. En el
Cineclub de la Segunda Cadena, of course. No pude pegar ojo en toda la noche. Fue la primera película que busqué desesperadamente nada más comprarme el vídeo VHS. Es terrorífica, sobrecogedora y magistral. Sublime. Eterna. Imprescindible. Su genial director, Tod Browning, se cargó su carrera con esta película.
Mi
Tetralogía de Mi Serie B de los años 50.
La invasión de los Ladrones de Cuerpos (1956,
Don Siegel),
El Increíble Hombre Menguante (1957,
Jack Arnold),
La Mosca (1958,
Kurt Neumann) y
Drácula (1958,
Terence Fisher). Disculpen esta licencia del 4 x 1, pero es un trauma que tengo desde mi niñez. Estas cuatro películas las venden siempre juntas en el videoclub de mi cabezota. El género de terror podría haber empezado con la primera y haber terminado con la última y, con sólo estas cuatro películas, seguiría siendo uno de los grandes géneros del cine. Entre las cuatro reúnen casi todos los ingredientes y constantes de dicho género. Es el triunfo de la voluntad creativa sobre la falta de medios económicos. Todas tienen más de cincuenta años y vistas hoy día siguen siendo geniales y sus efectos especiales siguen funcionando. Las tres primeras tienen finales "filosóficos" y la cuarta... antológico.
Mondo Cane, 1962.
Paolo Cavara, Franco Prosperi y Gualtiero Jacopetti. No solamente es una de las películas documentales que más me ha impactado sino que creo que es
una de las más trascendentales de la Historia del Cine. Inventó y dio nombre a todo un nuevo género:
el mondo, el favorito de los
alcagüetes morbosos que hoy, 50 años después, siguen explotando nuestras televisiones.
La realidad es más extraña que la ficción.
Ya hablé de ella aquí y no voy a extenderme más. Reto a cualquiera que no la haya visto y que crea estar curado de espantos a que la vea y luego me cuente si impacta o no impacta.
¡¡¡ Feliz 50 aniversario, Mondo Cane!!!.
2001, Una Odisea del Espacio, 1968.
Stanley Kubrick. Un profesor de de E.G.B. (yo tenía 8 años) nos recomendó que fuéramos a verla (no el año de su estreno, que no soy tan viejo). Yo le hice caso. Me llevó mi hermana E. No entendí absolutamente nada de lo que había visto pero salí igualmente impresionado. La música de
Richard Strauss sonó en mi cabeza durante muchos, muchos años. Ese espacio vienés-sideral, esos FX (en mi opinión siguen siendo los n.1 ever), esa banda sonora, ese ordenador parlante... Eran unas imágenes tan poderosas que cautivaban aunque, en aquel entonces, casi carecieran de significado alguno para mí. Cada
vez que la veo me gusta más. Aquí encontrarán un post que dediqué a esta película.
Grupo Salvaje, 1969.
Sam Peckinpah. Los títulos de crédito iniciales ya eran toda una declaración de intenciones. La primera vez que la vi no sabía quién era Peckinpah ni, obviamente, que este señor había inventado lo de la lírica intrínseca de la violencia estilizada. Yo no era consciente de lo revolucionario que había sido eso de filmar las salpicaduras
de sangre a cámara lenta. Pero el resultado estaba ahí y era impresionante. El sacrificio final de los protagonistas era algo sobrecogedor y la coreografía de la ensalada de tiros era apabullante. Y, sin embargo, al finalizar la película no podías evitar preguntarte
"¿qué significa eso del principio.., lo de los niños, las hormigas y el escorpión...?".
Waterloo, 1970.
Sergei Bondarchuk.
Nunca antes, en toda mi vida,
había visto tal cantidad de extras, armamentos y caballos en una película. Tampoco lo he vuelto a ver después. Hoy día resultaría imposible ni siquiera planteárselo a un productor. Ojo, esta no es su única virtud.
Waterloo es una buena película de innegable interés para cualquier cinéfilo y muy especialmente para los aficionados a la Historia y a las guerras napoleónicas (
hablé de ella aquí). Pero reconozcámoslo: lo que más me impactó de
Waterloo es la increíble espectacularidad de sus escenas de batalla que dicen que reproducen fielmente lo que en aquella trascendetal batalla aconteció. Todavía no me he recuperado. Dicen que fue la inspiración de
Peter Jackson para las escenas de su
Trilogía del Anillo. No me extraña. Van a flipar si ven esto:
Defensa (Deliverance), 1972.
John Boorman. ¿Necesitan que les expliqué por qué me impacto?. Bueno, les voy a explicar al menos el entorno en el que la vi por primera vez.
Cine de Medianoche, 1985. Yo estaba preparado para onaneármela, estaba listo para dar la bienvenida a los culos y las tetas que la Radiotelevisiónespañola me había prometido. Fue entonces cuando la vi llegar: su nombre era
Deliverance. Los pañuelos de papel cumplieron otra función diferente a la que se les había preasignado, sirvieron para limpiarme las babas que caían de mi boca. Acción, suspense, terror y
unas cosas llamadas "montañeses" que resultaron ser unos seres tan terroríficos como los monstruos de la Hammer. Bueno no, más terroríficos porque estos tarados existían de verdad.
Tras verla quise comprarme un arco. En serio. Puede ser muy útil en según qué circunstancias... El niño del banjo me sigue produciendo pesadillas.
El Exorcista, 1973. William Friedkin. La primera gran película de terror "para adultos" que vi. Más tarde llegarían El Resplandor y La Semilla del Diablo y, tras ellas, prácticamente no he vuelto a ver ninguna otra de este género que les llegue ni a la suela de los zapatos. El Exorcista sigue siendo la mejor película de terror de todos los tiempos y una de mis favoritísimas. De "brutal" podría calificase el impacto que recibí aquella noche que la vi por primera vez. Era el mal caprichoso hecho carne que venía a divertirse con nuestro sufrimiento. Los médicos no podían con ello, Dios tampoco. Tremendo.
Superman, 1978. Richard Donner. Esta sí es la película de mi infancia: Superman. Nunca he alucinado tanto en una sala de cine como la primera vez que la vi. Sus FX me parecieron absolutamente increíbles (siguen siendo estupendos vistos hoy día). Recuerdo que estuve semanas dándole vueltas a cómo habían podido conseguir que un tren pasara por encima de un actor. Yo no había visto nada parecido. Un niño soportaba con sus manos el peso de una camioneta, un adolescente corría más rápido que un tren, un periodista paraba una bala con sus manos, Superman salvaba a Lois Lane tras el accidente con el helicóptero y etc, etc, etc. Una película maravillosa con una primera parte magistral. Buena suerte para todos los cineastas que intenten superar esto:
Ahora soy talludito. ¿Es tarea fácil impactar con una película a un cinéfilo talludito?. Evidentemente es más difícil que algo te sorprenda cuando crees haber visto casi de todo en una pantalla de cine o tv.
Cronenberg siempre fue para mí un
Jim Henson que contaba cuentos de terror cyberpunk.
Lynch me aburre con su incansable onirismo.
Haneke emplea siempre el mismo truco de la
pistola de Chéjov (además Lynch y Haneke dan mucho la lata con lo de el lado oscuro de las personas y alguien debería decirles que hay muchas personas que no tenemos lado oscuro).
Von Trier se dispersa en su intento de revolucionar tal o cual cosa. El misticismo de
Jodorowsky me dio risa (
un ejemplo aquí) y el mundo de
Fassbinder lo encontré ajeno al mío.
Aronofsky tiende a la pedantería. El nuevo gore francés se repite (pero reconozco su mérito al intentar estilizar los intestinos humanos).
No entiendo el cine asiático. El 3D no me engancha. Estamos vacunados contra los FX, la sangre y las pollas.
El cine experimental no es cine, es un experimento. Muchos realizadores poco conocidos demuestran méritos para ser, efectivamente, poco conocidos. Y etc, etc, etc.
¿Entonces?...
Entonces llegó
Él...
Epílogo. Mi Trilogía de Gaspar Noé,
Solo Contra Todos (1998),
Irreversible (2002,
mi reseña aquí) y
Enter the Void (2009). Venga, que la suelto:
Gaspar Noé es un genio del cine. Nadie hace nada parecido a lo que él hace. Puede que alguien lo intente pero que nadie consigue lo que él consigue. Es el
Buñuel y el
Kubrick de nuestros días, o sea, tan
transgresor (ojo, que
no provocador) como ellos pero contando, además, con todos los medios técnicos que estos dos maestros no tuvieron a su alcance. Y Noé sabe cómo emplearlos, sabe hacer cine.
No se limita a filmar escenas bizarras para después pegarlas unas con otras en una sala de montaje. Eso lo sé hacer hasta yo. La genialidad y maestría cinematográfica de este director argentino queda siempre sepultada bajo tal o cual polémica por las explícitas y crudas imágenes o situaciones de sus películas (que si le pegan a una embarazada, que si me quiero acostar con mi hija, que si violan a la Bellucci por el culo, que si apología de las drogas...). Son pamplinas. No dejen que los árboles les impidan ver el bosque. Vean
estas tres incómodas películas de Gaspar Noé y prepárense porque les espera un viaje alucinante. Un viaje sin moralinas ni visceras ni trucos ni bichos de látex. Eso sí,
estarán ustedes solos contra todo. Luego no me vengan con reclamaciones.