martes, 3 de septiembre de 2013

El Ejército del Crimen (2009, Robert Guédiguian).

"Felices aquellos que van a sobrevivirnos y disfrutar de la dulzura de la libertad y de la paz de mañana. Estoy seguro de que el pueblo francés y todos los combatientes de la libertad sabrán honrar nuestra memoria dignamente."
Sea. ¡A tu salud Monsieur Manouchian!
Decía Lobezno en un cómic que leí de chiquitín que "terrorista" era el término que utilizaba un ejército grande para definir a uno pequeño...

Si los alemanes no terminarán nunca de avergonzarse del hecho de que Hitler subiera al poder gracias a las urnas, los franceses tienen otra gran espina clavada en el trasero de su Historia: el colaboracionismo. Los yankis poseen muchos defectos pero a auto denunciar sus miserias a través del cine no les gana nadie. Menos mal que el director francés de origen armenio Robert Guédiguian también se atrevió a recordarnos uno de tantos trágico-heróicos y, a la vez, nauseabundos episodios de la WWII: La historia de los integrantes del FTP (FrancoTiradores y Partisanos) - MOI (Mano de Obra Inmigrante).

«...el género humano es la Internacional».

El Ejército del Crimen fue el nombre que las autoridades y la propaganda colaboracionista francesa de la ciudad de París dio a este grupo de la Resistencia integrado por inmigrantes europeos (judíos y comunistas) que se habían refugiado en Francia intentado escapar de los fascismos europeos. Un total de unos 70 francotiradores y partisanos que formaron, bajo las directrices de la Internacional Comunista y liderados por el poeta turco - armenio Missak Manouchian, uno de los más activos grupúsculos de resistencia parisina.

Pero estos héroes de la Resistance no tenían que luchar solamente contra los nazis. Doscientos agentes de la policía metropolitana (Brigada Especial n. 2) los buscaban sin cesar ante la presión de las autoridades militares de las fuerzas de ocupación alemanas. Conforme las acciones de sus actos terroristas y de sabotaje fueron siendo más y más osadas, el acoso policial fue creciendo y contó con la vergonzosa colaboración de la población civil que, en muchas ocasiones, llegó a tragarse eso de que los alemanes conquistadores eran menos malos que un "sucio grupo de mugrosos inmigrantes, judíos y comunistas". 

El triste epílogo: El 21 de Febrero de 1944 Manouchian, junto con otros 21 resistentes, fue ejecutado en Mont Valerian.

Algunos dicen que el Partido Comunista Francés abandonó a su suerte a la facción inmigrante de los FTP, a los MOI, a los que no retiró de la primera línea de combate parisina como sí hizo con el resto de sus grupos de resistencia cuando la cosa se puso muy fea tras los exitosos atentados de los MOI contra von Schaumburg y el General SS Ritter. Y otros dicen que fue el meticuloso y exhaustivo trabajo de la Prefectura de Policía de París el que supuso el fin del FTP - MOI.

Guédiguian recrea estos hechos en una estupenda película de coral reparto, clásico formato, maravillosa fotografía, excelente diseño de producción y notables interpretaciones. Dignísima sucesora de esa gran obra que es El Ejército de las Sombras (1969) del maestro Melville.

Puede que a alguien no le guste el tono quizás excesivamente épico - heróico que la película adquiere en su parte final, la parte del martirio. Y es que chirría un poco la falta de contención de las últimas escenas, pero confieso que yo me dejé llevar. ¡Qué narices!. Vive la France y Vive la Résistance!

No se la pierdan. Se lo debemos a ellos:


Dedicamos el post a Celestino Alfonso , un "español rojo", un extranjero (en el sentido más peyorativo posible para la prensa colaboracionista) que murió asesinado aquel 21 de Febrero junto a sus compañeros. Una placa le recuerda en el cementerio parisino de Ivry. La placa dice: "Muertos por Francia".

Aquí tenéis la última y hermosa carta que Missak Manouchian escribió a su esposa Melinée...

"Mi querida Mélinée, mi amada pequeña húerfana.

Dentro de unas horas ya no seré de este mundo. Nos fusilarán esta tarde a las 15 horas. Es como un accidente en mi vida, en el que no creo todavía, sin embargo sé que ya nunca más te veré.

¿Qué puedo decirte? Lo veo todo confuso pero muy claro al mismo tiempo.

Me uní al Ejército de Liberación como soldado voluntario y muero a punto de alcanzar la meta de la Victoria. Qué felices todos los que van a sobrevivirnos cuando prueben el dulce sabor de la Libertad y de la Paz. Estoy seguro de que el pueblo francés y todos los combatientes de la Libertad sabrán honrar nuestra memoria con dignidad. En el momento de morir, declaro que no siento odio alguno contra el pueblo alemán ni contra nadie, cada uno tendrá lo que se merezca como castigo o como recompensa. 

El pueblo alemán y todos los demás pueblos vivirán en paz y hermandad tras la guerra, que no durará mucho más. 

Felicidad para todos... Solo lamento profundamente el no haberte hecho más feliz, me hubiese gustado tener un niño contigo, como siempre deseabas. Por lo que te ruego que, sin falta, te cases al acabar la guerra y tengas un bebé en mi honor, y para cumplir mi última voluntad, despósate con alguien que pueda hacerte feliz. Os lego a ti, a tu hermana y mis sobrinos todos mis bienes y posesiones. Después de la guerra podrás ejercer tu derecho a pensión de viuda de guerra, siendo mi mujer, ya que muero como soldado regular del ejército francés de liberación.

Con el apoyo de los amigos que quieran honrarme, conseguirás que editen mis poemas y anotaciones que valgan para ser leídos. En lo posible, harás llegar recuerdos míos a mis parientes en Armenia. En pocos momentos, con mis 23 camaradas, moriré con el valor y la serenidad de un hombre que tiene la conciencia tranquila, ya que personalmente no le hice mal a nadie, y si lo hice fue sin odio. Hoy hace sol. Y es mirando a ese sol y a la naturaleza que tanto he amado que diré adiós a la vida y a todos vosotros, mi querida esposa y mis bien queridos amigos. Perdono a todos los que me han causado mal, excepto al que nos haya traicionado para salvar su pellejo. 

Un abrazo muy grande a ti y tu hermana, y a todos los amigos que me conocen de lejos o de cerca, os llevo a todos en mi corazón.

Adiós. 

Manouchian Michel"

... que inspiró el poema de Louis Aragon al que puso música el cantante y compositor Léo Ferré en 1959.

7 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

EL hecho de colaborar con una fuerza enemiga invasora, para destruir a quienes resisten es una deuda moral difícil de finiquitar.

miquel zueras dijo...

Una gran película que he conseguido ver gracias a "La papaya verde" mi videoclub favorito. Creo que esta película no se ha estrenado comercialmente en España y creo que es comparable a la obra maestra "El ejército de las sombras" ¿Alguien recuerda a ese genial director que fue Jean Pierre Melville? Por cierto también miembro de la Resistencia.
Saludos. Borgo.

Toranaga dijo...

Impresionada y emocionada. Tengo que verla. Te felicito por este post.

Toranaga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mr. Lombreeze dijo...

@PEPE C. para ser justos, hay que recordar que la propaganda anticomunista en la Europa occidental era fortísima. Y el peligro imperialista de la URSS durante la WWII era real. En fin, hard times.

@miquel, yo lo recuerdo muchísimo, en mis cabeceras y en mi filmoteca. Es uno de mis directores favoritos. Hace poco volví a ver "Hasta el último aliento" donde Lino Ventura está a tope. Te la recomiendo si no la has visto.

@Toronaga, pues muchas gracias. Que usted disfrute de la película si llega a verla. Merece la pena.

David dijo...

La carta es preciosa. Jünger, que leyó muchas cartas de prisioneros franceses decía que de lo que más hablaba la gente al ir a morir era del amor y el perdón (es tremendo)...
la peli creo que la grabó Crowley hace ya unos añitos y la tengo en un dvd por ahí (así que a ver si me pongo un día de estos).
Buenos días.

Mr. Lombreeze dijo...

@David, desde luego lo de la vena lírico-amorosa lo entiendo pero lo de perdonar a tu enemigo... es que no deja de sorprenderme.
Bueno, si la llegas a ver, espero que te guste.

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