jueves, 10 de febrero de 2011

I saw the devil (Kim Ji-woon, 2010). Another bizarre película surcoreana.

Cuando yo era joven, a los cinéfilos nos costaba dios y ayuda recordar los exóticos nombres de los directores asiáticos que había que conocer y que, por aquel tiempo, eran principamente japoneses: Akira Kurosawa, Kenji Mizoguchi, Yasujiru Ozu, Kon Ichikawa, Masaki Koyabashi, Nagisha Oshima... Nosotros nos quejábamos de que se nos exigiera hacer un esfuerzo intelectual de tal calibre para estar al día en esto del cine, con lo fácil que era decir John Ford... Pero nos quejábamos de vicio porque la juventud cinéfila de hoy día lo tiene todavía más complicado.

Intenten recitar seguidos los nombres de sus realizadores asiáticos favoritos: Bong Joon-hoo, Park Chan-wok, Kim Ji-woon, Kim Ki-duk, Wong Kar-wai.., jo, no es tarea fácil, especialmente desde que se nos ha unido a este quinteto de la muerte el director thailandés Apichatpong Weerasethakul. En fin, hay que armarse de paciencia y de wikipedia y filmaffinity. Ya entonces me costaba esfuerzo no hacerme la picha un lío con sus filmografías y estilos y no he conseguido, a día de hoy, mejorar demasiado en ese sentido porque, dejando aparte las películas más conocidas, todavía sigo confundiendo algunas películas de Koyabashi que adjudico a Oshima, y viceversa.

Confieso que no soy un fanático de esta filmografía (concédanme la licencia de meter en la misma saca las dispares filmografías surcoreanas, hongkonesas, taiwanesas, japonesas...). Mi cerebro está tan culturalmente relativizado que no consigo empatizar 100% con la mayoría de sus propuestas. Su sentido del humor, de la lírica, del thriller, del drama o, lo que es peor, de la mezcla de todo ello, se me escapa en demasiadas ocasiones. También suelen ser bastante flojas sus bso y llenan sus trabajos de incomprensibles silencios. O sea, yo aluciné con el comienzo de The Host (cómo no) pero su desarrollo, algunos chistes y su final me dejaron con las neuronas vagando por vericuetos. Otro ejemplo; ya me desahogué en la antigua casa de Angel hablando de Old boy que es, posiblemente, el tótem más sagrado y representativo del cine surcoreano y que nos cuenta una historia que para mi sensibilidad es una mixtura de naífismo, oligofrenia, exceso, delirio y cachondeo.

¿Por qué veo entonces tanto cine de estos señores arriba mencionados?. Por una simple y hermosa razón: por su estética. Una estética magistral que a mí sigue dejándome, película tras película, gratamente sorprendido. También en el caso del film que hoy nos ocupa.

I saw the devil es bizarra, pasada de rosca, un poco gore (una muestra no spiler aquí), delirante en su propuesta y posee algunos de los desagradables tics del subgénero del cine de venganza surcoreano (como bien lo definió Mr. Winot). Cuenta una historia que hemos visto 1.001 veces y su disurso moral es de parvulitos. Su final tiene uno de esos giros imposibles estilo Oldboy que pretenden ser impactantes y aportar originalidad a la propuesta. Estos giros a veces consiguen su objetivo y a veces sonrojan al espectador madurito (a los teens y a Q. Tarantino siempre les van a gustar). En el caso del final de I saw the devil.., no sigo.

Con todo esto que estoy diciendo puede parecer contradictorio que este post sea, en realidad, una recomendación para que vean I saw the devil, pero es que me ha vuelto a suceder: la forma se ha impuesto al fondo y, si bien I saw the devil no llega al nivel de la magistral Memories of murder, su argumento, sencillo y directo, se libra del lastre del barroquismo de otras tramas supuestamente más elaboradas como las de la ya citada Oldboy.
Y es que I saw the devil dura dos horas y media que parecen 90 minutos y nos recuerda a todos los thrillers dirtyharry - setenteros que veíamos en Sábado Cine y que resucitaron para la posmodernidad Quentin Tarantino y David Fincher, realizadores a los que la chavalería de hoy día tendrá que estar siempre agradecida.

Además, en I saw the devil sale Lee Byung-hun, que es un tipo al que encuentro muy atractivo, haciendo de poli y que en esta película nos ofrece una interpretación que me recuerda a nuestro idolatrado samurai de Alain Delon pero uniformado con un chubasquero shyamalaniano que le da un aire de ángel vengador de cómic.

El sangriento y cruel sicópata al que intentará dar caza el personaje del policía está muy bien interpretado por el reconocible y reconocido Choi Min-sik quien, en esta ocasión, ha decidido no comer más calamares vivos y dedicarse a violar y descuartizar jovencitas. Eso sí, sigue estando en forma a la hora de soltar contundentes martillazos en las cabezas de la gente.

El talento del director Kim Ji-woon a la hora de planificar planos y secuencias es incuestionable y deslumbrante.

Vean I saw the devil y me cuentan si han encontrado algo de la belleza y la lírica que la cinematografía surcoreana es capaz de mostrar en una pantalla mientras a un tipo le están cortando el tendón de Aquiles.

10 comentarios:

David dijo...

Pues tal y como lo cuentas no me llama mucho. En el tema forma y contenido algún amigo siempre me "acusa" de que yo doy primacía al contenido... No es del todo cierto...valoro también la forma...Pero incluso mi amigo reconoció que aunque la forma sea muy buena, si lo que nos cuentan es una chorrada, la peli va a fallar en nuestro recuerdo con el tiempo (claro que para otros no será ese el caso).
Buenos días.

GCPG dijo...

Pues a mí me llama, sí, porque los chinos en general me llaman. Fíjate tú que hasta me gustó Old Boy.

Lo que me fastidia de ellos es que nunca sé cuál es el nombre y cuál el apellido, así que tengo un auténtico desbarajuste clasificando sus películas.

MrMierdas dijo...

Tobi? Tobi? Tobi Wan? Tobi Wan, Tobi Chan, Tobi Chan, el puto Charlie Chan...
-Tengo la polla de Madonna en oído izquierdo y a la chinita Tobi no sé que más en el oído derecho...
Old Boy es una puta mierda!
Aprender de cine frikis!!!!

Mr. Lombreeze dijo...

Pues yo creo que a los tres caballeros que han comentado este post les gustaría esta peli.

GCPG, me pasa lo mismo!!!, jajaja, además creo que los americanos lo escriben al revés, o somos nosotros?, vaya lío...

Lughnasad dijo...

Para mí es una de las pelis del año. Si estuviese hecha por un occidental sería el nuevo "no sé qué"...
Tiene todos los ingredientes: intriga, acción, lucha moral, buenos actores, una buena historia, violencia...

Old boy es un peliculón, como toda la trilogía sobre la venganza de Park Chan-wook. Del que también recomiendo JSA, a usted es posible que le guste. Mr. Lombreeze.

Mr. Lombreeze dijo...

Lughnasad, he visto JSA y creo que es la mejor peli del señor parkchanwook.
A mí su trilogía de la venganza me gusta muy poco.

Insanus dijo...

Pendiente de ver y comentar. No te he leído, Mr. Regresaré cuando la haya visto.

David dijo...

Joder! Se me ha borrado todo lo que había escrito (hasta las narices de blogger). En fin, reduciendo, que sí, que te engancha, pero que no era nada del otro mundo tampoco y casi suscribiría el párrafo que va desde "es bizarra, pasada de rosca"... hasta, no sigo." Y es que yo ya no soy teen... y esos finales falsos me acabaron cansando (y el final no me convenció (a ver qué culpa tiene la familia del psicópata). Y bueno, no entraré en fallos de guión o que su discurso moral es de parvulitos, sí.
Cambio de tema y sigo si me deja blogger esta vez.

David dijo...

El día anterior había visto Fausto de Murnau, y claro, no es exageración, 10 minutos de esta, valían toda la peli de I saw the devil. Aunque estoy de acuerdo en que está muy bien planificada (pero bueno, si al final ya te parece tan increíble que te "sales" de la peli, pues da lo mismo).
Tengo algún problema con este cine, y con cierto cine americano actual (o de hace 10 ó 15 años para acá). La influencia de este cine, o del cómic tal vez...creo que ha sido mala.
Me explico. Acepto que en estas pelis haya escenas de acción como las que muestran (vale, serán de allí) o que en los tebeos de tipos en pijama, pues las peleas sean también increíbles...pero a mí en el cine me "gusta" la "verosimilitud"... Es por eso que una peli como Una historia de violencia se me fue en parte al garete con ese final. Pero quién era el prota, ¿un supertipo? A lo que voy es que hoy en día es todo taaaaaaan exagerado buscando (y repito, no sé de dónde viene esa influencia)... que sí, a la chavalería le gusta, pero que a mí... No sé.
Bueno, buenos días.

Mr. Lombreeze dijo...

Bueno David, ya sabes de quién es la culpa: de Quentin Tarantino. Profeta y difusor de esta cinematografía de origen hongkongniano desde los 90 hasta nuestros días. Sus Kill Bills así lo atestiguan. Hombre, comparar estas dos pelis es.., no sé, mu fuerte. Pero bueno, aceptamos barco. El Fausto de Murnau tiene un empaque intelectual que no tiene I saw the devil, obviamente, pero REDOBLE DE TAMBOR, no posee, por evidentes imposibilidades técnicas, la pirotecnia visual de la película surcoreana que es, para mí, su principal atractivo.
Tampoco es mi cine favorito (detesto Old Boy, otro de los tótems de este subgénero), sin embargo, como ya digo en el post, en algunos casos, como éste, el disfrute de los sentidos compensa la falta de chicha del discurso argumental.

Pues claro que el prota era un supertipo...

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