martes, 8 de enero de 2013

Clásicos Imprescindibles: El Puente (Bernhard Wicki, 1959). Salvar a los soldaditos Klaus.

Volkssturm significa algo así como "La Tormenta del Pueblo" donde el Pueblo fue, para los jerifaltes nazis, sinónimo de carnaza. Y es que solamente el delirio mitológico nacionalsocialista podía bautizar con un nombre así a las apresuradas milicias de niños, ancianos y tullidos (entre 16 y 60 años) que tuvieron que improvisarse a finales de 1944 para intentar detener el inevitable avance de las tropas aliadas. Cuando todo estaba ya perdido, todavía podían malgastarse unos cuantos cientos de miles de vidas más. Por qué no. Todo por la Patria.


Del reclutamiento de estos niños soldado se responsabilizó el Partido Nazi y no la Wehrmacht (el Ejército alemán). El motivo: enseñar a los jóvenes cachorros no solamente el uso de las armas sino también el de los "valores" de la gran Alemania que, como todo buen decálogo divino, se resumían en dos: sangre y honor. El adoctrinamiento fanático fue parte esencial de la instrucción de los jóvenes del Volkssturm. Hitler copiaba así la consigna de Stalin de pocos años atrás: Ni un paso atrás, ni una rendición. 

Este trágico pero interesante episodio de la WWII quedó muy bien reflejado en la película que hoy recomendamos: El Puente, dirigida en 1959 por Bernhard Wicki y erigida como una de los hitos del antibelicismo en el cine.


Ante la inminente llegada de los americanos, el Gauleiter de una localidad alemana moviliza a siete jóvenes estudiantes que son reclutados para servir en las filas del Volksstrum. El entusiasmo se contagia entre los siete amigos que ansían defender su patria del ataque de las fuerzas extranjeras. Para ellos la guerra todavía es un juego de mesa que tiene como tablero un mapa en el que dibujan las cambiantes las líneas del frente. Tras un día de entrenamiento, son movilizados. El sargento encargado del grupo convence a su capitán de la aberración que significa hacer combatir a unos niños inexpertos y les asigna una misión sin riesgo y de nula importancia: vigilar y defender un puente de su localidad cuya demolición está programada para pocas horas más tarde. La decepción de los muchachos, ante tan nimia tarea, es grande pero ellos están determinados a cumplir con su deber a cualquier precio... 

Es tremendo. Y lo más tremendo es que, cómo no, la historia de El Puente está basada en una novela basada, a su vez, en un hecho real de la WWII. 

La película está dividida en dos partes. En la primera, se muestra la dura cotidaniedad de la población civil alemana que sufrió lo indecible durante los últimos meses de la WWII. El director alemán Bernhard Wicki acierta al no recrearse en el melodrama ni pasarse de costumbrismo para apostar por un tono más real, más seco y más crudo en el que, en unos pocos minutos, consigue mostrar, en forma de breves pinceladas, varios aspectos muy interesantes: la hipocresía de los dirigentes del partido, la relajación de las convenciones sociales (e incluso de los principios éticos) ante la que se avecina y su particular y autocrítico "yo acuso" a sus compatriotas que, en mayor o menor medida, contribuyeron a crear el monstruo que ahora lamentan: una juventud fanática que va camino de una inmolación sin sentido. Cierto es que Wicki necesita sacrificar muchos matices y recurrir a los arquetipos que personifican los siete jóvenes pero el resultado lo justifica y la capacidad de síntesis para contar tanto con tan poco es sobresaliente. 




Tras el breve "intermedio" del adiestramiento militar, llega la segunda parte, la del meollo, la que homenajeó Steven Spielberg en su magistral Salvar al Soldado Ryan: la acérrima e irracional defensa del puente. No voy a extenderme sobre esta segunda parte con la esperanza de que la cita a Spielberg haya espoleado su curiosidad y solamente les diré que, pese a la evidente y comprensible falta de medios que seguramente sufriría cualquier realizador alemán de 1959, si deciden ver El Puente van a disfrutar de algunos de los momentos cumbre del cine bélico de todos los tiempos enmarcados en una nebulosa atmósfera de irrealidad que torna en pesadilla cuando se escuchan, a lo lejos, los primeros sonidos de las orugas de los tanques americanos que se aproximan...

El Puente: entretenimiento y denuncia. Bravo.

15 comentarios:

David dijo...

Vale. Creo que no la he visto (estoy casi seguro de ello)... La conocía, claro...Y la pensaba ver algún día.
Ya caerá.

Javier Simpson dijo...

Tiene una pinta buenísima. No sé por qué, pero al leerte me acordé de la peli de Peckimpah La cruz de hierro. Tal vez en un mensaje antimilitarista nada descarado.
Un saludo, Lombreeze. Muy buena entrada.

Alvaro dijo...

Gracias por la sugerencia Mr.Lombreeze, muy interesante la temática y a mi también me dieron muchas ganas de verla. Creo que la ignorancia sumada con la negación forman una combinación macabra que propende a que estas ideologías tanáticas se expresen. El costo siempre es MUY ALTO tanto para los pueblos que la padecen como para la humanidad toda.

miquel zueras dijo...

2El puente" era una de esas películas que no podían faltar en los antañones cine-clubs. He visto la versión de 1959 y otra más reciente para la TV inglesa. De Wicki recuerdo también una curiosa película de submarinos: 2Morituri" con Marlon Brando y Yul Brinner. Saludos. Borgo.

Ferre dijo...

Gran gran película. Con poca cosa, Wicki consigue muchísimo.

Al hilo de la WW2, me estoy repasando de nuevo la serie de documentales "El mundo en guerra", que, a pesar de tener ya un porrón de años, siguen siendo un gran acercamiento al conflicto desde el punto de vista global. Y las entrevistas de gente que vivió el conflicto son un elemento que nos acerca a los personajes a veces muy necesario (los documentales en ocasiones pecan de una excesiva frialdad que aquí no existe).

Y, ya puestos, luego los continuaré con "La guerra fría", otra excelente serie documental.

También estoy viendo poco a poco los que acaba de producir Oliver Stone. Sin ser de la calidad de los anteriores, no están mal, aunque sea sólo por su punto de vista personal y por el ritmo que les imprime.

¡Saludos y feliz año a todos!

charlie furilo dijo...

Esta vez si que vengo con los deberes hechos, Lombri. Clasicazo en toda regla de obligado visionado para todos los amantes del género y del cine en general. Le dediqué en su día una modesta reseña en mi blog "Blitzkrieg!!", por si te interesa:

http://blitzkrieg2gm.blogspot.com.es/2011/05/cine-el-puente-1959.html

En lo que no había reparado es en el homenaje que hace Spielberg al final de "Salvar al Soldado Ryan", pero ahora que lo dices, resulta de lo más evidente.

¡Feliz 2013, maño!

Mr. Lombreeze dijo...

@Ferre, es que en "El Mundo en Guerra" es buena hasta la sintonía con la música de Carl Davis. Yo tengo el cd que grabó, con motivo del trigésimo aniversario de la serie, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de Praga. Es mi serie de documentales sobre WWII favorita junto con la reciente Apocalipsis.
Pues no he visto lo de OIiver Stone, así que tomo nota.

Mr. Lombreeze dijo...

@Alvaro y Javier, la película no defrauda. Os lo aseguro. Este post incluye el CCCG (Certificado de Calidad Cinematográfica Gusana).
Y la película, como bien apuntáis, es un gran antídoto contra el fanatismo.

@miquel, no conozco la versión TV, ¿merece la pena?.
Sí, a Wicki, tras el éxito de El Puente, se lo llevaron a Hollywood a ver qué tal codirigía El Día más Largo, pero creo que Brando estaba muy pasado de rosca en "Morituri". Me gusta más, en esa peli, el papel de Yul Brinner.

Mr. Lombreeze dijo...

@charlie, ¡ése es mi furillo!, ya sabía yo que esta vez no te pillaba en fuera de juego, jejeje. Me voy corriendo a leer tu reseña.
La primera parte de El Puente es un mini repaso sociológico interesantísimo.

Caroline Blacksmith Bay dijo...

No la he visto, ni he leido el libro, voy virgen al matrimonio de este visionado. La historia en la que se asienta este film hace que una frase martillee mi mente:
"La prueba de la moralidad de una sociedad es lo que hace por sus niños."Dietrich Bonhoeffer y yo añadiria un: o le que les obliga a hacer.
Un saludo

Mr. Lombreeze dijo...

@Caroline, llegas tan virginal a esta historia como estos pobres chavales llegaron a la Segunda Guerra Mundial. Yo tampoco he leído el libro pero te aseguro que la película es una de ésas que no se olvidan. La frase de Bonhoeffer que citas viene al pelo!. En mi pueblo decimos "Quien siembra vientos...".
Si llegas a ver la película espero que la disfrutes

Lughnasad dijo...

Pues juraría que la había visto, porque hasta me ha venido a la memoria una escena de los niños y un profesor, pero creo que me he confundido de peli. Así que como lo cuentas todo tan bien, entran una ganas de la hostia de verla, así que me la apunto.

Mr. Lombreeze dijo...

@Lugnahsad, pues sí que hay escena de profesor con alumnos. Si es que mis posts son como magdalenas de Proust... Oiga usted, no se aguante las ganas, que eso es malísimo. Espero que la disfrute.

Anónimo dijo...

jovencitos en pantalones cortos seria cstumbre o lenguge cinematrografico

Anónimo dijo...

estan grandecitos y usan pequeños shorts asi seria la costumbre

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