lunes, 7 de noviembre de 2011

Los Modernos. Esta semana se la dedicamos a ellos.

«Siempre las mismas intrigas, siempre los mismos personajes, siempre las mismas frases. Ésta es la razón por la cual yo me he disparado un tiro». Dorothy Parker, 17 de diciembre de 1927. Tenía en su haber 34 primaveras.


Estimados lectores y/o amigos modernos, como habéis podido comprobar, hace 85 años vuestros correligionarios ya se aburrían de todo.

En fin. Ser clásico o moderno, he ahí la cuestión.

Los modernos tienen más fácil eso de angustiarse vitalmente, reconozcámosles ese hándicap autoañadido a su existencia. Ese afán suyo por la transgresión, la novedad y la originalidad a toda costa sumado a su apatía y desinterés por las historias de siempre, pueden derivar en soluciones tan drásticas como las de Ms. Parker. Así que cuidado, platónicos míos.

Los clásicos tienen ataques leves de angustia cuando les invade la nostalgia de épocas más doradas y más glamurosas, pero se chutan cine hollywoodienese en blanco y negro y pueden sobrevivir una temporada más hasta que salga lo nuevo de Allen o Eastwood. Los clásicos tienen asegurada su ración de belleza en el recuerdo.

Y finalmente estamos los aristotélicos que nos hemos instalado comodamente en la posmodernidad. Lo tenemos más fácil y le tenemos menos miedo al cine. ¿Y qué es la felicidad sino la ausencia de miedo?. ¿Y qué es la Vida sino la búsqueda de la felicidad?. Moraleja: Posmodernízate.

Tranquilos, que la Parker fracasó en sus dos intentos de suicidio y murió a los 74 años de edad. Su vida acabó con un happy end, como la del longevo Goethe. Qué poca coherencia... Nadie es tan moderno como se cree. Ni siquiera los franceses de la nouvelle vague. On the Bowery (1956), Lionel Rigosin, (before the nouvelle vague happened):


Esta semana hablaremos de dos películas "modernas": una buena y otra mala. Please Stand by.

7 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Ser moderno, ser clásico o aristotélico...jejeje Me he identificado con uno de ellos, ya sabes cuál. Un abrazo.

David dijo...

Como esto es casi una introducción a las que vienen, no te voy a decir que me ha parecido una entrada flojita.
No he visto esta peli.
Voy a ver tu entrada de arriba.

fiona dijo...

Cuánta razón, nadie es tan moderno como se cree...siempre habrá alguien más moderno y más gilipollas que tú, jajaj, a unos nos consuela, pero a los modernos de corazón les jode horrores.

Yo creo que para cambiar de intrigas, de personajes y de frases, no hay que pegarse un tiro, hay que cambir de ambiente, hostia!

Casi que me veo clásica...con mi ración de belleza en el recuerdo.

1besico!

Mr. Lombreeze dijo...

@fiona, veo que has pillado la moraleja del post. Y sí, tienes toda la razón del mundo: esto solamente molesta a los falsos modernos, jajajaa, los que lo son solamente por fuera. Es que Mrs Parker era muy melodramática... Buena solución ésa que propones. El cambio de aires siempre es saludable.

@Marcos, eres un clasicoooooooón.

Mr. Lombreeze dijo...

@David, pues no querías decirlo pero lo has dicho. Una entrada como ésta que te da a conocer una película que no conoces (cuya calidad está avalada por mi sabiduría),y una frase como la de Mrs Parker que invita a reflexionar (o eso creo yo) no la considero flojita.

Puedes considerar flojita mi aportación creativa al asunto, pero no era mi intención aportar nada en este caso.

Yo no coincido con el concepto del blogger creador como el blogger más sublime. Para mí el blogger repetidor de señales culturales es lo más. Spreading the news around the world.

Kinezoe dijo...

¿Por qué circunscribirse a las limitaciones que impone una etiqueta?... Yo soy un clasicón del copón, pero igual lo flipo con un western de Anthony Mann que con la última ida de olla de David Lynch o Quentin Tarantino. Bueno, igual-igual no, pero casi... Eso sí, lo muy muy moderno como que no me llama mucho, oye. Aunque si alguien con criterio, como puedes serlo tú, me recomienda algo interesante de un director de esos que no tienen ni una sola vocal en su apellido, no me iba a cerrar en banda; siempre estuve abierto a todas las opciones medianamente interesantes. Es lo que tiene ser curioso, una mente inquieta... ¿En qué grupo encajaría yo pues? Me haces un favor si me lo dices porque ni idea, maño ;-)

Saludos.

Mr. Lombreeze dijo...

Kine, pues sí, pero bueno las clasificaciones nos sirven para entender mejor el mundo y que no nos abrume toda la avalancha de información que tenemos disponible. Como dijo Jehová, todos las clasificaciones cinéfilas se resumen en dos: cine bueno y cine malo.
Lo que me molesta del cine que, medio en broma, estamos llamando "moderno" es su tendencia a mirar por encima del hombro al cine más convencional. Como si las convenciones fueran algo tan malo. Yo creo estar abierto a todo e intento ver todo tipo de cine. He encontrado buenas y malas pelis en casi todas partes. Kine, asúmelo, eres un clasicón!!!! jajajaja.

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