miércoles, 3 de octubre de 2012

El Fuego y la Palabra (1960, Richard Brooks). Todo Circo necesita un Payaso.

Creo que lo he dicho ya muchas veces pero lo repito: mi mayor temor político es la teocratización de las democracias. Y lo que más vértigo me produce es la idea de que esto suceda en la democracia de democracias; los USA, un país admirable en muchos aspectos pero que sufre dos cánceres muy peligrosos y de difícil curación: las armas y los evangelistas. Un cóctel explosivo. Por eso, me cago en los pantalones sólo de pensar que Mitt Romney, el candidato republicano a la presidencia (mormón), pueda ganar las próximas elecciones. Este señor cree en un montón de supersticiones ridículas la más inocente de las cuales es la de que Jesucristo visitó los USA...


Cristianos y musulmanes comparten el precepto de la evangelización de sus respectivos credos, algo que, afortunadamente, no practican los judíos. Lo peligroso de la labor evangelizadora es la facilidad con la que se pervierte en cruzada moralista. No deja de ser irónico el que los creyentes en el Más Allá estén siempre preocupados por asuntos que son muy del Más Acá y que casi siempre tienen que ver con cuestiones genitales o viscerales. Y de irónico pasa peligroso cuando el castigo que quieren imponerte por tus "vicios" tenga que cumplirse en cárceles con barrotes además de los tormentos que prometen sus flamígeros infiernos sulfatados.

El Cine made in USA comparte mi temor, por eso no se cansan de denunciar y de exponer públicamente las miserias de los evangelistas tarados ya sea tácitamente (como cuando se descojonan de esas emisoras de radio apocalípticas que florecen como setas en la américa profunda) o se deciden a morder con valentía en la yugular del problema como hace, magistralmente, la película de Richard Brooks que hoy recomendamos: El Fuego y la Palabra (1960).

El Fuego y la Palabra nos cuenta un episodio de la vida de Elmer Gantry (Burt Lancaster, ganador del Oscar por este papel), un carismático, atractivo, bebedor, pichabrava, picarón y oportunista vendedor del Medio Oeste norteamericano que, durante los años 20 (los de la Ley Seca), ve la oportunidad de su vida cuando asiste a un espéctaculo rural de evangelización de la autoproclamada "hermana" Sharon Falconer (Jean Simmons), una honesta cristiana de fe sincera que considera que su misión vital es convertir a paletos al cristianismo. Elmer Gantry se da cuenta de que las técnicas de marketing que él conoce bien son las que necesitan estos predicadores para amplificar su mensaje. Y quién mejor que él para personificar esa nueva orientación evangélica que parece ir más acorde con los nuevos tiempos...


El guión está basado en la novela Elmer Gantry (1927) del premio Nobel norteamericano Sinclair Lewis (1885-1951), una novela que, al igual que la película, arremete no tanto contra las Iglesias cristianas norteamericanas como contra la hipocresía de muchos predicadores oportunistas y, en consecuencia, de sus estúpidos seguidores incapaces de levantarse y replicar "¿pero qué cojones le importa a Dios lo que hago con mi p***a?". Respecto al guión de El Fuego y la Palabra hay que decir una cosa: los diálogos no tienen desperdicio; es una película que podría disfrutarse con los ojos cerrados. 

Todos los moralistas que aparecen en Elmer Gantry solamente tienen una preocupación: aparentar que son buenos cristianos y conseguir que todo el mundo aparente lo mismo. Son unos elementos peligrosísimos porque legitiman sus delirios recurriendo siempre al comodín de Jesucristo, el Hijo de Dios, el judío barbudo que murió en una cruz clavada en el polvoriento y olvidado desierto palestino para salvarnos de nuestros pecados (???).

La Razón la personifica el personaje del escéptico periodista Jim Lefferts del que no voy a hablar mucho para no desvelar detalles de la trama, pero sí quiero apuntar una escena muy significativa; es ésa en la que Elmer Gantry acorrala a Lefferts cuando le pregunta "¿cree usted en la divinidad de Jesucristo?". El mensaje es claro: en una sociedad de tendencias teocráticas es más grave ser ateo que ser un delincuente. 



No se pierdan El Fuego y la Palabra, es una película muy edificante, muy valiente, muy vigente y muy entretenida que les enseñará a huír como de la peste de todo aquél que apostille sus sentencias con la coletilla "con la ayuda de (mi) Dios".

18 comentarios:

fiona dijo...

A mí tanto miedo o más que los evangelizadores y predicadores fanáticos, me lo dan todos los que se dejan engatusar, embaucar y engañar de esa manera...tanta gente manipulable, sin personalidad, sin criterio, sin razonamiento, sin opinión propia hay circulando por el mundo? Madre mía...

Apuntada en mi lista.

1besico!

pd. No te he dicho nada de la cabecera...jajaajja, me encanta! El Sr. Rubio, que es mi preferido, te ha quedado chulo chulo.

Mara Miniver dijo...


Bueno, supongo que lo bueno de los USA es que es muy grande y contiene muchos credos, sería difícil que uno lograra imponerse a los demás.

Yo ahora estoy viendo la serie "Big Love", así que veo mormones a diario. Aunque aquí los protagonistas pertenecen a una de esas iglesias polígamas que no creo que gusten nada a Romney.

La película, magnífica.

Un saludo

Alex Palahniuk dijo...

Lo que sí que es un peligro es que un Republicano pueda ganar las elecciones. Además, éste Mitt tiene pinta de colgado. Seguro que manda invadir Irán o Corea del Norte, lo veo.

miquel zueras dijo...

Gran película de la que también destacaría ese genial secundario que era Arthur Kennedy.
¿Has visto "Red State"? Me gustó mucho Michael Parks en su papel de siniestro pastor al estilo de los suicidas de Waco. Saludos. Borgo.










David dijo...

Cómo me gusta esta película. Y la banda sonora también (los créditos y esa música). Y el tema con el que se arranca Burt
me chifla. Casi más que la versión de Mahalia Jackson: aquí

Javier Simpson dijo...

Qué tal, Lombreeze. A mí también me asusta bastante Roomney. Creo que los norteamericanos son unos fanáticos religiosos, mucha de su sociedad, pero en vez de musulmanes…cristianos… y mira que hay sectas!!! Creo que están un poco locos :-D
Esos predicadores que salen por la tele como si de showmans se tratara son unos descarados que sólo persiguen hacerse ricos… qué raro que la gente que los sigue no se den cuenta… qué pasa, ¿son estúpidos, o andan muy desesperados?
El fuego y la palabra no la he visto aún, pero creo que anda por aquí. Me tira.

Hasta la próxima. Muy buena entrada.

Mr. Lombreeze dijo...

@fiona, claro, lo más peligroso es que la gente haga caso a los chalados... Esta peli es muy recomendable. Te gustará.
No veas el curro que me dio la cabecera.., lo mismo estuve 7 minutos currando a tope con el "Paint". Jajaja.

Mr. Lombreeze dijo...

@Mara Miniver, ¡dios te oiga!.
No sabía lo que era "Big Love" hasta hace un momento. Para mí están igual de pirados los mormones "normales" que los mormones fundamentalistas:
"Cuando José Smith tenía 21 años, un ángel llamado Moroni le entregó los registros antiguos. José tenía poca instrucción formal y desconocía el lenguaje antiguo escrito sobre las planchas de oro, pero fue capaz de traducirlo porque Dios le otorgó el don y el poder para hacerlo.". Jajajja.

Mr. Lombreeze dijo...

@Alex, desde luego, el que un republicano gane las elecciones siempre es peligroso, sea o no sea creyente. Y el que Clint Eastwood le apoye es... decepcionante. Y eso que esas invasiones no serían lo peor que pudiera ocurrírsele a un republicano...

@miquel, sí Arthur Kennedy, que interpreta al periodista del que hablo en el post, está genial. Es curioso que este actor tenía cara de tipo racional, del tipo escéptico que ponía las cosas en la prespectiva con la que necesitaban ser observadas. Hizo casi exactamente lo mismo en Lawrence de Arabia.
Arthur Kennedy tení un carte curioso, quizás por eso protagoniza, jungo a Jimmy Stewart, esa escena tan bizarra de El Gran Combate de Ford.
He visto Red State, la película me parece un dislate porque, pese a su buen arranque, la película está mal hecha, mal contada y mal resuelta, pero coincido contigo en que el papel de Michael Parks es lo mejor de todo.
Cabronazo, aún me estoy descojonando con el bigote de la ventrílocua...

Mr. Lombreeze dijo...

@David, bien apuntado lo de la bso, es muy buena. Y qué bien canta Burt Lancaster. Es que los cánticos espirituales tienen un noséqué que encandila al más descreído, verdad?. Hoy concidimos 100%.

charlie furilo dijo...

Hombreeee!! por una vez, y sin que sirva de precedente, no sólo conozco la peli, sino que además la he visto (un par de veces si no recuerdo mal). Es un film cojonudo, y el Brut Kanlaster (como lo llamaba mi abuela) está que se sale.

Que grima da el puto Mitt Romney ese, es cierto. Bueno, como casi todos los putos beatos meapilas republicanos. Lo que no sabía es que era mormón. Recuerdo que hubo un tiempo (no se si porque recalaron en Zaragoza varios jugadores mormones en el CAI - Andy Toolson y alguno más, creo -) que veias a los pelmas de los Elder (yo creia, en mi inocencia juvenil, que todos se llamaban así) por las calles de la ciudad tratando de evangelizar y traer adeptos a su causa. Una vez me pararon dos pipiolos "royos" (pelirrojos, para los no aragoneses) y blancos como la leche y me empezaron a darme la chapa. Al final, después de media hora tratándome de convencerme de la vida y milagros del jodido John Smith (incluso me regalaron una especie de biblia, que acabó en la papelera más próxima), y de que rebatiera todos sus razonamientos, lo dieron por imposible y me dejaron en paz. Eso si, risas me eché unas cuantas.

abril en paris dijo...

Pelicula recomendable que más que emplearse contra las religiones o creencias varias que proliferan en los Estates arremete y da en la misma linea de flotación del negocio que han montado unos y otros alrededor de la figua de Cristo. Creo que la cosa va contra la hipocresia y la borreguez del personal, ante los auténticos mentirosos que medran( enriquecen) a costa de los incautos.
El periodista digamos que es la voz de la razón contra el misticismo ignorante y militante.
En su dia la comenté en mi apartamento parisino.
Es una pelicula que no defrauda y además gana con el tiempo porque se puede trasladar a éstos dias inciertos que vivimos.

Saluditos Lombrizee :-)

P.d. Genial Lancaster como predicador exaltado y en ese momento músical espiritual

El Bueno de Cuttlas dijo...

Un artículo estupendo y la película muy buena. Le recomiendo un viaje al Cinturón Bíblico de los EEUU, Mr. Lombreeze, todo un paraíso para los fundamentalistas cristianos y amantes de las armas de fuego en pleno Tennesse y Alabama. Un espectáculo muy exótico si sale de allí vivo.

En cuanto al Partido Republicano decir que lleva veite años secuestrado por un sector fundamentalista evangélico que es muy peligroso, lo más antisistema que hay porque quieren destruir las estructuras más elementales de de un Estado moderno. Fanatismo religiosos, educar a los hijos en casa, sanidad que se la pague quien tenga dinero, privatizar todo y los impuestos reducidos a la mínima expresión. Es decir, el individualismo estadounidense llevado hasta un extremo cavernario.

Que gane Obama porque sino vamos apañados. Un saludo

Mr. Lombreeze dijo...

@J. Simpson, bueno, el problemón lo tienen en la américa profunda, o sea, en todo lo que está fuera del alcance cultural de las costas Este y Oeste, que son la gran esperanza de los USA. Yo creo que esos seguidores de los telepredicadores son tan estúpidos como los que siguen a un señor con estas pintas, un señor que lleva un bastón con un muerto colgando.
Ah, pues yo creo que esta peli te va a gustar mucho. Gracias ;)

Mr. Lombreeze dijo...

Jajaja, grande tu abuela, charlie, pues sí, Kanlaster está que se sale, histriónico cuando toca y con muchos matices expresivos. Merecido Oscar.
Lo que molaba bastante de esta gentuza evangelica que pululaba por Zaragoza era su acento. Muy gracioso.

@abril, bueno, del personal y de las Iglesias, porque ya sabes que en la peli hay algunas que se desmarcan desde el primer momento de la bufonada, sí, pero hay otras que lo aplauden con tal de conseguir ganar adeptos. Cuando Lancaster comienza a cantar, yo creo que tiene una iluminación instantánea y espontánea, pero no sé si tiene mucho que ver con Cristo... Lo curioso es que ***SPOILER*** Elmer Gantry es un superviviente, el muy cabronazo es un huracán que arrasa con todo y que arrastra a la pobre Hermanita a la "perdición" pero, oye, que cuando la tormenta que él ha ayudado a crear termina, el tío sigue su camino...
@Gracias Cutt!, Pffff, yo solamente conozco las costas. Debe ser casi, casi como entrar en otro país. Esto se ve muy bien en muchas pelis (sobre todo de terror) cuando los urbanitas de la costa Este u Oeste cruzan los USA en coche y durante kilómetros y kilómetros no pueden sintonizar otra cosa en la radio que no sean predicadores o música country!!!, jajaja. Creo que has descrito muy bien el problema de los creacionistas y demás bárbaros USA y el término "terroristas" les va de perlas. A mí estos tipos me dan tanto miedo que los yihaidistas.

Marcos Callau dijo...

Da miedo, tienes razón. "El fuego y la palabra" es una película estupenda con un gran Burt Lancaster. Un abrazo.

Alvaro dijo...

Gran película, excelentes actuaciones (Burt Lancaster la rompe con su brillante actuación: decadente, perverso -politiquero- y Jean Simmons no se queda atrás despegándose cada vez más de la realidad terminando como no podía ser de otra forma, inolvidable). La temática mete miedo o terror. La manipulación, el dogmatismo, la mediocridad moral y espiritual todo es tan bizarro y delirante... que para mí describe claramente lo que es el abuso de poder. Siempre es muy bueno tu blog Abrazo Mr. Lombreeze

Mr. Lombreeze dijo...

@Alvaro, sí, es interesante esa evolución del personaje de Jean Simmons, verdad?, se le va la olla por cuestiones místicas pero también muy genitales...
Buena reflexión la tuya.
Otro abrazo para vos y gracias por el piropo.

@Marcos, coincidimos!!!.

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