miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Dejar atrás el pasado?. Homenaje a los sobrevivientes.

Ya lo dije hace dos años:

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El sobreviviente es un poema de Javier Sicilia (Ciudad de México, 1956), escritor mexicano al que los asesinos del crimen organizado le mataron un hijo. Un poema que hoy quiero dedicar a todos los sobrevivientes, familiares y amigos, de todos las víctimas de nuestro crimen organizado patrio, las víctimas de los asesinos etarras que ahora van quedando en libertad con justificaciones grotescas y vergonzosas.

Estimados sobrevivientes: ¡va por ustedes!. Vais a tener que tragaros unos cuantos sapos de amargo sabor y pestilente hedor. Que vuestro sacrificio no sea en vano. Recibid, al menos, el agradecimiento del resto de sobrevivientes. Recibid, al menos, mi agradecimiento en forma de poema mexicano robado al ciberespacio.

Toda ausencia es atroz
y, sin embargo, habita como un hueco que viene de los muertos,
de las blancas raíces del pasado.
¿Hacia dónde volverse?;
¿hacia Dios, el ausente del mundo de los hombres?;
¿hacia ellos, que lo han interpretado hasta vaciarlo?
¿Hacia dónde volverse que no revele el hueco,
el vacío insondable de la ausencia?

Hacia ellos, los muertos, que guardan la memoria
y saben que no estamos contentos en un mundo interpretado.
Mas las sombras, las sombras que la interpretación provoca
y nos separa de ellos,
las sombras con su viento todo lleno de la abierta ventana hacia el espacio,
las sombras donde no hay anunciación
trabajan nuestro hueco.
¿Será que ya no hay nada atrás de ellas,
o el oscuro dolor por nuestros muertos
–como el amanecer que empieza a medianoche,
a la hora más oscura de la noche–
anuncia su retorno en el sigilo?

¿No es tiempo de encontrarlos nuevamente
donde nada parece retenerlos,
así el roshi descubre el todo en el vacío que no contiene nada?
Tal vez sí, porque sus voces vienen de lo oscuro,
de su vacío vienen
como un rumor de río en un riachuelo,
como un dulce reclamo imperceptible,
como una tenue estrella entre las sombras
vienen sus voces, vienen desde lejos.
Óyelas, corazón, como sólo los monjes sabían escucharlas
atendiendo en el rezo su incesante llamado
con los pies en la tierra.

Así los escuchaban,
escuchando el arriba y el abajo,
preservando en sus tumbas el suelo que habitaron con nosotros.
No es así que tú puedes escucharlos en el espacio en sombras de un mundo interpretado.
Pero escucha la queja de lo Abierto,
el mensaje incesante, esa advertencia que viene desde lejos,
ese rumor tan suave que casi nadie escucha
y llega a ti de todas las iglesias,
como si en esas piedras, que guardan la memoria de los muertos,
habitara la llama de su estar con nosotros,
de su sola presencia en la resurrección
y descorriera un poco nuestras sombras.

Porque es difícil vivir en un mundo sin ellos,
difícil no sentir a nuestros muertos alimentando las obras de los hombres;
difícil no seguir sus costumbres, que apenas conocimos;
difícil habitar en las sombras
como un alucinado que repentinamente recobra la memoria
para luego volver a su intemperie;
difícil ver aquello que los hacía nuestros flotar en el espacio y diluirse.

Estar vivo es penoso,
y nosotros, nosotros, que los necesitamos con sus graves secretos,
nosotros, que sabemos que no podrán volver a un mundo interpretado,
a veces escuchamos, como un ligero viento, ascender de las sombras
la música primera
que forzando la nada trajo a Eurídice al mundo;
una nota tan tenue, tan pura como el Cirio
que promete su vuelta en medio de las sobras
y nos trae el consuelo.

8 comentarios:

David dijo...

No sé lo que es un roshi y el poema me ha acabado cansando (no soy muy lírico, yo).Pero bonito homenaje a las víctimas y menudo temita traes.
Venga, vamos pá allá..
mmm...Ayer vi dos intervenciones por la tele (para lo poco que la veo)...la de la hermana de Gregorio Ordóñez y la de Gorka Landaburu.
Consuelo Ordóñez dijo que no había quedado con Lasarte para perdonar,sino para comprobar que no tendría que haber salido; que quien le tendría que perdonar era su hermano, que ya estaba muerto, etc...
Landaburu, que había sido víctima de un atentado de ETA dijo que había estado con los que le mandaron la bomba y le habían pedido perdón, que él quería la integración en la sociedad de esos terroristas, y que por el proceso de paz igual tendrían que morderse la lengua en muchas ocasiones (cosa que Consuelo dijo que respetando mucho a Gorka, no estaba dispuesta a hacer).
Buuufff... Yo, puedo parecerte un tibio, pero estoy con Gorka. Nadie va a devolver la vida a las víctimas de esos asesinatos (cobardes, crueles y sin sentido)... peeeero... desgraciadamente es como el vídeo que has puesto...Bueno, creo que entiendes por donde voy. Sobre algunos temas en concreto. Pues mira, Valentín Lasarte (y ahora podríamos emplear todos los adjetivos descalificativos que queramos, pero no va de eso mi comentario), se arrepintió, se alejó de la banda y queda con la hermana de Ordóñez para pedirle perdón (aunque la otra no fuera a eso)... No es lo mismo que Inés del Río, que (corrígeme si me equivoco, que estas cosas cada vez me interesan menos y las he seguido muy de lejos) ni ha pedido perdón, ni ha colaborado con la justicia y no lo sé, pero a lo mejor sigue pensando que lo que hizo estuvo bien "para la liberación del pueblo vasco" (deja que me ría)...Pues qué quieres que te diga... Siendo asesinos los dos, valoro sus comportamientos o su paso por la cárcel de forma distinta, ¿no? Y no soy juez, pero más allá de los años que esté un criminal u otro, pienso que lo triste es que esta persona pueda salir de la cárcel no estando unos años más o menos, sino pensando de la misma manera en la que entró. Preferiría a alguien que se diera cuenta del mal que ha hecho de verdad, que se arrepintiera de lo que ha hecho y tratara de ayudar en lo posible a enmendar sus malas acciones aunque no cumpliera toda su condena, a otro criminal que cumpliera 20 o los 30 años que le correspondieran pero que saliera con el mismo odio y la rabia con la que entró y que le llevó a cometer esos asesinatos (no busques justificantes políticos en esos temas psicóticos; al menos no para mí en el tema de Euskadi, vamos).
Pero esto (o algo parecido) ya lo hemos discutido con un post de hace mucho tiempo en mi blog (creo que lo recordarás). Es un tema muy complejo, y siempre va a levantar ampollas... En fin...
Un saludo.

David dijo...

Ah! Buena entrada (aunque el poema no me haya gustado). Por lo menos planteas debate...
El morderse la lengua de Landaburu es lo mismo que tragarse los sapos de amargo sabor a los que tú haces referencia.
Es triste, pero es así. Y no quiero ni pensar en los sapos que tuvieron que tragarse cantidad de personas cuando acabó la II Guerra Mundial...
Hace bien poco releí una novela infantil que de crío me había encantado: Boris. Al final de la novela, detienen a unos soldados alemanes y cuando les están insultando, el niño da una tableta de chocolate a un prisionero alemán y sus compatriotas le miran con reproche o le insultan, excepto una anciana que dice que hizo muy bien porque le dice: "¿De qué habrá servido la guerra si hemos de vivir odiando?"
Y no comparo en absoluto los asesinatos de ETA con la II Guerra Mundial o a los asesinos de ETA con los soldados alemanes... Pero una cosa tengo clara... no irás hacia la paz si vives odiando...
Y lo dejo, que esto me supera. Espero no molestar a nadie con mi opinión (es solo eso, una opinión, y ni sé si tengo razón, ni soy juez, ni por suerte debo decidir en estos temas)

Marcos Callau dijo...

Poemón. Uno se siente pequeño ante obras así, tan sobrecogedoras. Es un gran homenaje el que haces, Mr. Lombreeze. Más ahora, en estos tiempos tan injustos.

Mr. Lombreeze dijo...

Un roshi es una especie de maestro Zen.

Mr. Lombreeze dijo...

Este es un asunto que no hay que sentimentalizar ni romanticonear. El etarra que quiera arrepentirse, que se arrepienta. La víctima que quiera perdonar, que perdone. Y lo contrario, lo mismo. A mí eso me importa un bledo porque son posturas personales que merecen una calificación moral que cada uno otorgamos.
Este es un asunto de Justicia. Y, en mi opinión, un gacho que pone una bomba y mata a 8 personas no debería estar en la cárcel menos de 20 años. Y me da igual si se arrepiente o no y si los familiares de las víctimas les perdonan o no. Esto no va de eso.
Y sobre la legalidad... las leyes las hace el pueblo y si el pueblo dice que para determinados psicópatas vale la retroactividad de las penas, pues que valgan. Y ya está. Lo peor de todo es que nos traten de idiotas y nos hagan comulgar con ruedas de molino.

David dijo...

En lo de las ocho personas y lo de no menos de 20 años, de acuerdo. Pero a mí sí me da igual si se arrepiente, sin entrar en rollos sentimentaloides. Sinceramente, si alguien entra en la cárcel y sale igual o peor que cuando entró, pues no creo que la cárcel está haciendo una buena labor (sí, ya sé en qué mundo vivo; pero bueno, hablo de ideales y mejoras), pero bueno, que este tema me sobrepasa como ya he dicho antes.
No es el pueblo el que dice que para determinados psicópatas valen. Las leyes las hacen los que legislan... Si están mal o necesitan reformarse, pues lo lógico será hacerlo...Pero si bien estoy de acuerdo en lo que dices arriba, en esta última parte no estoy tan de acuerdo...

Mara Miniver dijo...

Bonito poema, no lo conocía. Yo creo que en este país hay cosas que se hacen bien y cosas que se hacen mal y las leyes están en el segundo apartado. A veces por justicia poco ciega y otras por mera torpeza, al final delinquir sale barato. Y la gente hasta el momento muestra una paciencia infinita, supongo que afortunadamente. A ver si dentro de poco cuando nos roben, nos violen o nos maten no se nos queda cara de idiotas.

Valiente post, Mr. Lombreeze. Un abrazo.

miquel zueras dijo...

A mí sí que me ha gustado el poema.
Es una lástima que volvamos a desconfiar de los mecanismos de la justicia a la que veía con mejores ojos después de que Argentina revise casos del franquismo.
La Transición olvidó demasiado y creo que el olvido es lo peor para las víctimas.
Saludos. Borgo.

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