viernes, 10 de diciembre de 2010

El Ejército de Salvación.

Yo no hice la mili, fui objetor de conciencia. Me daban más miedo las historias que me contaban mis colegas sobre reclutas haciendo de camareros en los bares de oficiales, o esas otras de reclutas que hacían mudanzas transportando muebles para sus mandos, que la idea de que me pegaran un tiro haciendo maniobras. En fin, que era una época en la que hasta los militares pensaban que la mili era una pérdida de tiempo y de dinero. Yo me fui por el camino fácil y me colocaron en la UGT de recadero. Una labor social importantísima. Me dieron 40.000 pesetas en un vale de El Corte Inglés. Compré unas botas Sendra carísimas y un regalo para mi madre. Ya estaba preparado para enfrentarme a la prestación social sustitutoria. Ésa es toda mi experiencia castrense.

Tengo varios amigos militares (algunos más vocacionales que otros) y no son ni más listos ni más tontos que yo. Tampoco son unos carcas retrógrados que se excitan cuando ven la bandera del aguilucho. Se nota que son militares por el corte de pelo y porque cada X meses se compran una moto o algún otro capricho cuando les sueltan la talegada afgana por su estancia en ese peligroso destino. Mi amigo Fifo, casado también con una militar de carrera, me dijo la última vez que nos vimos "me he comprado una moto, ¡a tomar pol saco!, quién sabe si dentro de dos semanas piso una mina y ¡patapum!...".

Moraleja: a mí el estamento militar no me cae mal por principio y creo que es el colectivo que más majaderías y críticas pueriles tiene que aguantar. Cobran una puta mierda y se juegan el pellejo. Esto es así. Un mundo sin ejércitos es como un país sin policías, como la aparición de Omar Sharif en el desierto: todo muy bonito, pero muy lejano. Un ejército cuyo espíritu sea defender a su pueblo no tiene, en teoría, nada de malo. O tiene tantas cosas malas como los abogados malos, los empresarios malos, los banqueros malos, etc, etc, etc. Pero no voy a entrar en ese debate ahora.

Ejército molón.

De vez en cuando el mundo se pone a hacer el pino y todos nos queramos turulatos. Los que vemos mucho cine clásico tenemos un cerebro convencional y nuestras fantasías son tan convencionales como nuestras neuronas. Así que en nuestra imaginería vemos siempre a obreros hambrientos luchar contra el patrono para que sus hijos no se mueran de hambre. El patrono llama al ejército para que reprima al populacho y riegue las avenidas con sangre proletaria con el fin de que los ricos sean más ricos y los pobres sean más pobres.

Pero el colectivo de controladores aéreos ha conseguido un hito histórico solamente comparable a ése de que Tiger Woods (que es negro) sea el mejor jugador de golf del mundo o a ese otro de que Suiza (que no tiene mar) ganara la Copa América. La patochada de los controladores ha conseguido que nuestro ejército, a petición de un gobierno de izquierdas y con el apoyo cuasi unánime del pueblo y los medios, fuera a reprimir la pataleta chulesca de una privilegiada casta de altos vuelos. Los controladores aéreos colgaron sus chaquetas de Armani y se pusieron las de Zara, -ésas de pana y coderas de cuero-, para decirnos que ellos también tienen derecho a protestar y a luchar por mejorar sus condiciones laborales (o por que no empeoren). Pero la chaqueta de pana no basta para ser un proletario y la huelga fue al estilo señorito de casino de pueblo, o sea, no fue una huelga, fue la típica cacicada del que tiene pasta y poder y se piensa que con eso basta para tener también la razón. Y esto era así, hasta hace muy poco. Sucedía que el cacique llamaba al capitán de la guardia civil para hostiar a algún jornalero revoltoso.

La progresía ha puesto el grito en el cielo por la intervención militar, pero ha sido un gritito como de rata atrapada en una trampa de queso, porque a ver quién es el guapo que se pone a defender al colectivo más antipático del país. Pero es que la progresía no es el pueblo, es el todo para el pueblo pero sin el pueblo. Muchos reaccionarios y nostálgicos copularon la noche que se enteraron que el Ejército había "tomado" los aeropuertos. Y eso que llevaban meses sin yacer con la parienta, pero es que en España comenzaba a amanecer y había que celebrarlo.
Las tontadas de siempre, vamos.

En fin, dear controllers, no seré yo quien os niegue vuestro derecho a luchar por lo que consideréis justo, pero para la próxima rabieta que se note que algo hemos aprendido. Yo siempre os estaré agradecido por haberme enseñado lo que es el Estado de Alarma, lo que es la sedición y lo que tiene que ser un ejército como dios manda: el ejército del pueblo, el Ejército de Salvación, un Nuevo Modelo de Ejército.

7 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Pues yo si hice trece meses de mili y entonces pensaba que era una pérdida considerable de tiempo, pero hoy no estaría de más que todos esos niñatos, los llamados ninis (ni estudian ni trabajan),que salen puestos hasta las cejas en "Callejeros", haciendo el animal, cumplieran unos cuantos meses de mili, pero como la de antes.

Dr. Quatermass dijo...

Pues podría hacer mío el comentario de Pepe, yo también la hice y no aprendí nada pero circulaban por allí unas joyas a las que creo que les fue más que bien. Sobre el tema de los controladores, pues sí supongo que estuvo bien la decisión y no dudo de que más de uno tuvo una erección que no alcanzaba desde el 23-F. Un saludo!

PD: Reenvíame el formulario ese de "conoce a tus blogueros", anda.

kurtinaitis dijo...

me ha gustado mucho el post, es otro de los muchos textos suyos que no me importaría leer un domingo en "el Semanal" en lugar de tanta basura algo trasnochada que escriben a menudo. No me gusta "pelotear" así que si lo digo es porque lo siento así, caray

MonSeñor Gusano dijo...

Jajajaja, Mr. Lombreeze, verdades como puños. Pero vamos lo del ejercito/Mili, lo veo como una verdadera y buena experiencia. Y aprender, algo se aprende, camaradería por ejemplo. A día de hoy no lo veo por ningún lado. Y el sentirte capaz de defender algo, si el día de mañana esto se jode de verdad. Lo de los controladores? Pues son exagerados para todo, normal que les coja mania la gente. Si me joden mis vacas,,, no quiero ni pensarlo. Dios no quiera que tengamos que poner en practica lo que en el ejercito aprendimos, y casi hemos olvidado.

Mr. Lombreeze dijo...

Jo, sois una panda de reaccionarios. Así que la mili forjaba hombres, no?, jejeje.

Bueno kurt.., joder.., tú sí que sabes motivar a un blogger. ¿Es que en este mundo ya no vamos a poder motivar a las chicas bonitas o qué? ;), muchas gracias por tu comentario. leer palabras como las tuyas de vez en cuando me animan mucho.

Anónimo dijo...

a) Yo tampoco hice la mili b) post cargadito de verdades c) New model army. Uno de mis grupos más machacado en su tiempo en mi giradiscos.

Insanus dijo...

Yo hice la mili y fue una pérdida de tiempo. Pero una cosa es que no haya mili y otra que no haya ejército. No estamos preparados aún para eso, ni creo que lo estemos nunca, como especie, me refiero.

Bravo, bravo por esta entrada. No podría estar más de acuerdo en todo.

Me voy a por Rinkley que creo que tengo un par de capítulos pendientes.

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