martes, 23 de febrero de 2010

Recordad el Álamo.

Mr. Lombreeze nos recordó hace unos días AQUÍ, cómo se gestó la nación de los EE.UU. Hoy veremos que tampoco son muy discretos a la hora de quedarse con lo que les da la gana. Vamos a recordar una batalla imponente. No es otra que la batalla de El Álamo, en Texas, 1938. Tras la que nació la república de la estrella solitaria. El 2º estado más grande después de Alaska, explorado y conquistado por los españoles quienes en 1716 habían llegado a un lugar que bautizaron como San Antonio y fundando una misión religiosa. Transformándose en fortificación militar hacia 1744.
Pero la batalla del Álamo, empezó el 23 de Febrero de 1836.

Hay que tener en cuenta que México obtuvo su independencia en 1821. En aquel entonces eran suyos también los territorios de Texas, Nevada, Arizona, Nuevo México y California. Mucho terreno y casi deshabitado. Por eso, algunos colonos estadounidenses pidieron permiso para establecerse esas tierras.
En 1823 Moisés y Stephen Austin llegaron con 300 colonos a Texas con el beneplácito de los mexicanos y con un acuerdo de no pagar impuestos ni aranceles durante 7 años. Pero pasado este tiempo, los sin papeles (sí, sí, norteamericanos indocumentados), eran ya 25.000, mientras que sólo había 4.000 mexicanos en el territorio.

En 1834 llega al poder el General Antonio López de Santa Ana, un cabronazo de cuidado. Corrupto, que sólo buscaba su propia fortuna. Santa Ana quería presionar a los colonos. Éstos contaban con el liderazgo de Samuel Houston, experimentado militar, que comandaba el ejército regular de Texas. En 1835 los "texanos" se sublevan con la intención de declarar la independencia de estos territorios para más tarde anexionarse a los EE.UU.

En Diciembre de 1835, Houston ocupa San Antonio con 1.000 Hombres. A su vez el General Santa Ana recluta 4.000 hombres y se adentra en Texas. Houston se repliega dando la orden de que todos le sigan. Pero muchos se quedan. Entre ellos Jim Bowie, jefe del cuerpo de voluntarios, y el Coronel William Travis.
También se encuentra el ya congresista y anteriormente famoso explorador David Crockett, (ya con 50 añazos), quien tras escuchar la proclama de Travis: “Defender el Álamo, aquí quedaremos, aquí resistiremos y aquí moriremos. Victoria o Muerte”, decide quedarse. Haciendo acopio de víveres y munición, consiguen incluso algún cañón. Ahora la gente que queda es para defender el Álamo, entre unos 185 y 250 hombres. (los historiadores no se ponen de acuerdo). Eso sí, también hay 30 mujeres y niños.
Mientras, Houston desconoce las intenciones de defender El Álamo. Travis le envía un emisario para informarle de la situación, emisaro que, a la postre, sería el único superviviente.
El General Santa Ana era un cabroncete, pero también refinado y educado. Deja ir a las mujeres y a los niños dándoles salvoconductos y 2 dólares a cada familia para que puedan dejar el territorio.

Comienza el asedio que duraría 13 días. La misión se va convirtiendo en unas ruinas tras los cañonazos de 24 horas que soporta Pero los americanos tienen la moral muy alta. Santa Ana, cansado, decide un asalto final con 1.800 hombres divididos en 4 columnas.
A las 5 de la mañana del 6 de marzo, tocan a degüello. Travis es de los primeros en caer. Bowie muere acuchillado en la cama (estaba enfermo con fiebres).
La lucha se traslada al patio interior y es cuerpo a cuerpo. Los resistentes americanos son reducidos, sólo quedan 7 en pie. Son las 8 de la mañana.

Entre estos 7 prisioneros está David Crockett, que sí, que se rindió. Santa Ana, mosqueadísimo, ordena su fusilamiento. Los zapadores se niegan a hacerlo esperando que su general entre en razón. Pero los oficiales ajustician a los 7 supervivientes a espadazos.
189 americanos y más de 600 mexicanos, son incinerados en una pila funeraria común.

Santa Ana pagó cara la victoria en soldados, lo que, a posteriori, le costaría perder frente a Houston, quien se había reorganizado alcanzándole el 21 de Abril.
Houston, arengando a las tropas con lo sucedido en el Álamo, hizo prisionero al mexicano obligándole a firmar la paz. Tras esto, Texas declara su independencia y en 1846 se uniría a EE.UU. junto al resto de territorios. La guerra con México finalizó en 1848.

Pues todo para ellos. Nosotros recordamos a esos héroes gusanos, como bien nos pidió Houston.
Un saludo.

4 comentarios:

David dijo...

¿Que David Crockett se rindió? Vaya decepción, MonSeñor. No lo hizo en la peli de John Wayne (la otra no la he visto). Pero bueno, qué más da...
qué música más bonita la de Dimitri Tiomkim... He oído el disco más de una vez.. Y casi mejor que la música de Tiomkim, los "discursos" de John a la "flaca", si no recuerdo mal. "Republic..." (Ja,ja). Un saludo.

Mr. Lombreeze dijo...

Ostras, yo tampoco sabía que Crockett se había rendido...

lunes dijo...

noooooo ¡¡¡. Yo creía que eso era una invención de los mejicanos en plan parte de guerra. Bueno, nos sigue quedando Blas de Lezo .http://gusanoylombriz.blogspot.com/2008/05/patapalo-blas-de-lezo-o-por-qu-en-el.html

MonSeñor Gusano dijo...

Pues si, se rindió el muchacho. De todas formas solo podía hacer eso. No le sirvió de mucho, pero.... Cosas de la historia.

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