sábado, 21 de noviembre de 2009

El Salitre de las botas de Pockollock. Capítulo XXII.

Capítulo XXII. El antídoto contra el mal de las flores de las nieve de las minas de lignito.

Percival L. Zelinsky.

Con las primeras luces del alba partió de Brevosia, rumbo a los campos de flores de las nieves, una mini expedición científica compuesta por Percival L. Zelinsky, (jefe científico de la expedición Griffith, quien tras fracasar con las primeras muestras exigió un "trabajo de campo"), Malmustus el mulato, (guía), el Sargento Trevor Malmus, (experto militar de la zona), dos prostitutas a las que secretamente Zelinsky ansiaba sumergir en un fluido viscoso un tiempo superior a 100 segundos, el alcalde Rowentall Lopinski, (quien confiaba en que pasar unas cuantas noches al raso cerca de su amado Malmus le facilitaría consumar con el Sargento la pasión que le consumía), y 4 soldados "lemures" de la sección de "invertidos" a los que el naturalista Zelinsky reclutó personalmente convencido de que el urticante efecto de la flor de las nieves no atacaría a este tipo sujetos a los que él calificaba de "error de la naturaleza".
Se distinguía el batallón de invertidos lemures del resto de tropas expedicionarias, -amén de por su gusto por los varones-, por una ligera variación en su uniforme: sus bermudas azules sí llevaban bolsillos frontales, lo que les confería una evidente ventaja táctica en el combate cuerpo a cuerpo.
Zelinsky, las prostitutas, los invertidos, Malmus y Lopinski viajaban contentos y despreocupados. Blázquez y Malmustus sabían que un componente de esa expedición nunca regresaría vivo a Brevosia: el sargento Trevor Malmus.

Malmustus guió al grupo hasta el límite de la zona de seguridad caucásica que la experiencia de muchos años le hacía conocer bien: "A partir de aquí señores, Uds., los caucásicos, no deben proseguir el viaje pues de lo contrario sufrirían terribles e insoportables picores. Acamparemos en este claro del bosque y mañana continuaremos con nuestra misión".

Durante la cena las miradas de todos los componentes de la mini expedición Griffith -Zelinsky se posaron en el Sargento Trevor Malmus: Malmustus, su hijo bastardo, no dejaba de pensar en el placer que hundir su azada "Marietta" en la cabeza del asesino de su madre le iba a causar al día siguiente. El alcalde Lopinski miraba embobado el fornido cuerpo del militar. Las prostitutas no dejaban de preguntarse si todo eso que Malmus parecía llevar en la entrepierna podía ser suyo. Zelinsky admiraba las trenzas greco-romanas de Malmus y pensó en aplicarse a sí mismo esa técnica trenzil en cuanto pudiera. Por su parte los cuatro "lemures" invertidos hacían guardia en las cuatro esquinas del improvisado campamento.

Soldado "lemur invertido".

A la mañana siguiente el Sargento T. Malmus despertó a Malmustus y le dijo: "vamos hijo es hora de marchar". Malmustus no pudo evitar estremecerse al oír en boca de su padre la palabra "hijo" pero tras reponerse de la impresión, se incorporó con un vigoroso salto y respondió:

- Ud no puede venir sargento, las flores de las nieves...
- Tonterías. Recuerdo la última vez que estuve aquí, no padecí ningún mal corporal. Debo de estar inmunizado sabediosporqué.
- De acuerdo entonces, -respondió Malmustus consciente de la inmejorable oportunidad que se le ofrecía -. Iremos Ud y yo.
- Y no se olvide de los invertidos.
- Sí, sí, los invertidos.., naturalmente.
- ¡Yo también creo estar inmunizado!, -exclamó de repente el alcalde-. De niño jugaba cerca de esa zona y nunca sentí nada. Voy con uds.

Malmustus se encogió de brazos y dijo: "vayamos pues rumbo a los prados de las flores de las nieves donde las gacelas negras de las minas de lignito pastan a su antojo. Les aseguro señores que el paisaje es bellísimo".

Zelinsky y las dos prostitutas prefirieron permanecer en el campamento y los despidieron temerosos de sobrepasar ellos mismos el límite de la zona de seguridad caucásica. Excitado, el naturalista gritó: "Recuerden, ¡necesito todas las flores de las nieves que sean capaces de traer y otras muestras de flora y fauna de la zona!".
Cuando Zelinsky los perdió ya de vista, se giró hacia las despreocupadas prostitutas y mirándolas de arriba abajo les dijo:

- Señoritas, ¿saben Uds. lo que se siente al estar sumergidas en un fluido viscoso?
- ¿Se refiere usted al semen?, sí sire, lo sabemos
- No, mes amis.., no me refiero a eso, no me refiero a eso...

Y una nube en el cielo ensombreció el sol dando al claro del bosque un desasosegante aspecto amenazador.

"Rosemarie, la puta". Apunte al carboncillo de P.L. Zelinsky.

Próxima Semana: Capítulo XXIII. Muerte entre las flores (de las nieves).

4 comentarios:

Insanus dijo...

jajajja. No voy a preguntarte qué criterios de búsqueda usas para obtener las imágenes, porque sería como preguntarle a un mago por sus trucos, pero son el complemento perfecto a la historia, de verdad. El soldado invertido: de 10.

Mr. Lombreeze dijo...

je,je, me alegro. Pues te diré que lo primero que hago es introducir en el Google imagenes "soldado invertido" o "Percival Zelinsky", aunque pocas veces funciona ;-)

lunes dijo...

Yo lo que estoy haciendo desde el capítulo I es un seguimiento de sus nombres. Con algunos casi acierta usted personajes reales : mire este P.Zelinsky por ejemplo (lástima del paulovich)http://www.springerlink.com/content/p504hj357659tg6q/ un Paul escritor de cuentos infantiles, otro ajedrecista...
Y algunos nada de nada : Bimbimi o Pockollock por ejemplo.

Mr. Lombreeze dijo...

Jajajjaa, lunes, eres tremendo!.
La verdad es que Zelinsky me vino de Zelenka, un compositor barroco.

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