viernes, 4 de diciembre de 2009

Semana No Santa Gusana. Capítulo V. ¿Hay alguien ahí?. Sinfonía "Kaddish".

"Cada hombre necesita alguna clase de religión. Creer en algo superior a la simple existencia biológica aleatoria y sistemática. Por eso fracasa el Existencialismo. La militancia, el progreso social o el altruismo son una clase de religión. Lo mismo que la anarquía. Dios = idea = élan vital . COMPROMISO". L. Bernstein.

El norteamericano Leonard Bernstein, desdenciente de judíos ucranianos, es, por varios motivos que ya expondré en otra ocasión, uno de mis seres humanos favoritos ever. Me encantan su biografía, su labor como compositor, como divulgador y como director de orquestas, especialmente de la célebre Filarmónica de NY.

Casi 20 años después de la composición de su Sinfonía n.3 "Kaddish" de 1963, Leonard Bernstein rompió a llorar en mitad de una interpretación de la obra que el propio compositor estaba dirigiendo. Una profunda emoción le embargó. Más tarde confesó que había creído ver las imágenes de su difunta esposa Felicia, y de los hermanos Robert y John Kennedy, presidente a cuya memoria está dedicado este trabajo del Maestro Bernstein. De hecho, la sinfonía fue compuesta solamente unas pocas semanas después del magnicidio del líder político más carismático que han conocido los USA: JFK.

El kaddish es una oración de difuntos de la liturgia judía. Una oración, como todas, de one way. Una oración que nunca tiene respuesta, lanzada al Universo vacío y muerto al que le hemos puesto una túnica y unas largas barbas para que parezca menos vacío y menos muerto.

En el segundo movimiento, Din-Torah, Bernstein, autor también del texto, se cabrea con Dios y le acusa de incumplir su promesa de cuidar de la Humanidad. Furioso, el narrador le ajusta las cuentas y le reprocha su abandono:

"¿Me estás escuchando, Padre? Tú sabes quién soy: Soy tu imagen, ese obstinado reflejo tuyo que el Hombre ha destrozado, extinguido, desterrado. Y que ahora corre libre para jugar con su recién descubierto fuego, ávido de muerte, muerte voluptuosa, completa y definitiva.

Señor, Dios de los Ejércitos, Te desafío a que respondas. !Tú que consientes que ocurran estas cosas, el Señor de los Ejércitos!. Tú con Tu maná, Tu columna de fuego!. Tú nos pides fe, ¿dónde está la tuya?. ¿Por qué te has llevado Tu arco iris, ese bello lazo atado alrededor de Tu dedo para recordarte no olvidar Tu promesa?

"Porque he aquí que he puesto mi arco en las nubes ... Y voy a mirarlo, para que pueda recordar mi pacto eterno ... "

Tu pacto! Tu trato con el Hombre! Dios de hojalata! Tu trato es de hojalata! Se arruga en mi mano!. ¿Y dónde está ahora la fe, la Tuya o la mía?...".

Tremendo.

Más adelante, en otro pasaje de esta sinfonía, Bernstein consuela a Dios y se esfuerza en animar al pobre Anciano, para intentar recuperar y revitalizar ese pacto. Pero eso ya lo contaremos en otra ocasión.

A continuación, y solamente para melómanos valientes, el angustiado Din Torah de la Sinfonía n.3 "Kaddish" para orquesta, coro mixto, coro infantil, soprano y narrador, del maestro Leonard Bernstein.

La versión es la de la Orquesta Filarmónica de la Radio de Francia dirigida por Yutaka Sado. La voz del narrador es, ni más ni menos, que la de Yehudi Menuhin.


4 comentarios:

Conancito dijo...

¿Y quién ha dicho que fracasara el Existencialismo? ¡Pero si es la cosmovisión oficial de nuestro tiempo! Hoy todo Dios es existencialista, leñe, y no deja de ser cansino, cansino, cansino.

A mí también me encanta Bernstein. Adoro sus interpretaciones de Shostakovich y de Mahler. Y de su producción me encanta "Candide", ácida adaptación musical de la magistral sátira del imío Voltaire, enemigo de todo idealismo y de toda religión.

Saludos volterianos. ¡Por Crom!

MonSeñor Gusano dijo...

Estas piezas son las que me gustan. Acojonante. Y punto pelota. Bienvenido Crom.

Mr. Lombreeze dijo...

Pues son palabras del propio Bernstein, yo no las suscribo del todo, pero comprendo que hay mucho existencialista de boquilla, porque si no te angustia vivir sabiendo que vas a morir, pues no eres 100% puro sartriano. Eres un poco más bernstiano
Bernstein fue un tipo sensacional y desde luego les cogió el punto a los dos maestros que mencionas, lo mismo que a Brahms.
De su obra orquestal me quedo con su música para cine versión sinfónica, esta sinfonía n.3 que os recomiendo y su Concierto para Orquesta.
Sus Young People´s Concerts deberían ser asignatura obligatoria en todas las escuelas del mundo:
http://www.amazon.com/Leonard-Bernstein-Peoples-Concerts-Philharmonic/dp/B0002S641O

Mitra!

Gracias Monseñor!.

Conancito dijo...

Sí, de acuerdo en parte. Aunque me refería a esa especie de "existencialismo light" que lo impregna todo, y que insiste en que todos tenemos plena libertad para ser lo que queramos ser, en que no hay verdades ni sentido sino que cada uno se los crea a su gusto, y en que tenemos que divertirnos y pasarlo bien a toda costa (no sea que nos aburramos y nos dé por pensar, descubriendo así la mierda que somos en realidad). Por desgracia, este pseudo-optimismo artificial y vacuo que nos imponen tiene muy poco que ver con el lúcido optimismo vital de Bernstein.

Tendré que volver a escuchar su Sinfonía No.3, que tenía un poco olvidada (sin duda, injustamente).

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