lunes, 11 de mayo de 2009

Sempo "Chiune" Sugihara tiene un momumento en Los Angeles, California, USA.

"El buen cazador no puede matar a un pájaro cuando éste vuela a él en busca de refugio". Refrán samurai.

Teniendo en cuenta que "Chiune" Sugihara fue cónsul del Japón en Lituania durante la WWII el título del post no deja de ser curioso, ¿verdad?. ¿Os acordais de nuestro paisano Sanz de Briz?. Ya hablamos de él aquí hace un año.

Resulta que el bueno de Sugihara-san hizo otro tanto. Parecía destinado a hacer algo grande al nacer un 1 de Enero de 1900.
Con sólo 39 añitos, "Chiune" Sugihara vivía con su familia, tan feliz, en Kaunas, la entonces capital Lituana, donde ostentaba el cargo de Cónsul General del Japón. La tranquilidad duraría poco debido al comienzo de la WWII el 1 de Septiembre de 1939 tras la invasión nazi de Polonia. Miles de judíos polacos huyeron entonces a Lituania, buscando refugio en un país donde tradicionalmente la comunidad judía había convivido siempre en paz.
Y todo fue más o menos bien hasta que a mediados de 1940 la Unión Soviética invadió Lituania y expulsó a todas las representaciones diplomáticas extranjeras del país.

Pero Mr. Sugihara se las apañó para conseguir permanecer tres semanas más que el resto de sus colegas diplomáticos junto a otro gran hombre que también aguantó: el Cónsul holandés Jan Zwartendijk.

Las tropas nazis avanzaban hacia Lituania. La suerte de los judíos residentes en ese país estaba echada en cuanto llegaran los alemanes. Pero existía una vía de escape y una posibilidad antes de la llegada de los asesinos: atravesar la Unión Soviética, pasar por China o Japón y llegar a las colonias holandesas en el Caribe (Surinam).

El Cónsul holandés obtuvo el permiso de su gobierno para sellar los pasaportes de entrada a las colonias de todos los judíos que quisieran huír allí. Los soviéticos pusieron como condición para dejar pasar a los judíos por su país que previamente hubieran obtenido las autorizaciones holandesa y japonesa respectivamente.

¿Y Sugihara?. "Chiune" Sugihara recibió tres negativas del ministerio de asuntos exteriores japonés que le impedían emitir los visados necesarios.
Se encontró entonces con el dilema entre elegir entre el honrar su cargo y acatar las órdenes de sus superiores, (estamos hablando de un diplomático japonés de hace 70 años), o seguir los dictados de su conciencia y ayudar al necesitado. El cónsul recordó el refrán samurai que encabeza nuestra entrada de hoy y, aún a pesar del peligro que podía correr su vida y la de su familia, decidió pasar los siguientes 29 días rellenando, a mano, visados, a un ritmo de 300 diarios.
Moraleja: al menos 6.000 judíos pudieron llegar a la Unión Soviética, subirse al transiberiano y escapar de la carnicería nazi.

Por cierto, el Gobierno japonés no fue tan malo como pueda dar a entender su negativa a la concesión de visados, ya que no cedió a las presiones alemanas para que detuviese o eliminase a los judíos que llegaron al país de sol naciente. Aunque los motivos no eran del todo altruistas: ¿Habéis oído hablar del plan Fugu ?

En 1985 Sempo "Chiune" Sugihara fue nombrado Justo entre las Naciones por el gobierno de Israel y por eso tiene un monumento en Los Angeles. Otro héroe gusano del que conoceréis más aquí

"Chiune" significa "mil vidas". Recordar a este orgullo de la raza humana es una bonita manera de conmemorar el 60 aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Japón e Israel.

Existe un corto de 1997 sobre la vida de este gran hombre, "Visas and Virtue", elocuente título para un trabajo ganador del Oscar que todavía no he visto. A ver cuándo me pongo a ello.

3 comentarios:

meneillos dijo...

se merece mucho mas,pero no me queda claro, por que en los angeles?

Mr. Lombreeze dijo...

meneillos, tiene uno en L.A. porque los USA es un gran pueblo que rebosa Arte y reconocimiento por todas partes.
Además en Los Angeles está "Little Tokyo", el barrio japonés.
El memorial de L.A. es obra de Ramón G. Velasco.

Además nuestro héroe tiene también varias calles y monumentos en Lituana y otro en su ciudad natal, Yaotsu.

lunes dijo...

Madre mía. Otro que tenía el corazón ( y/o los huevos) más grandes que su isla de nacimiento. A esta gente había que hacerles más estatuas y recordarlos en los libros desde los colegios. Acojonante.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails